Publicado el 17/12/2013 - Actualizado al 23/01/2024 · 2 min read
Tras repasar los recientes casos de Atlantis Resources (clicar aquí) o Automic (clicar aquí), visitamos hoy una vez más el portafolio de la agencia londinense SomeOne (someoneinlondon.com) para hablar de su último trabajo: la creación del nombre y la identidad visual para la tecnología Rezence.

Desarrollada inicialmente por la empresa HaloIPT bajo el concepto denominado Transferencia Inductiva de Energía (IPT) y con la intención de aplicarla, en un futuro, en la recarga de vehículos eléctricos, la tecnología de la recarga inalámbrica se concibió para permitir la transmisión de energía mediante resonancia magnética. A pesar de que varios grupos de la industria tecnológica han dedicado esfuerzos en los últimos años a promoverla, la primera generación de dicha tecnología presentaba ciertas limitaciones críticas que impedían su uso y su implementación masiva.

Ahora, la organización sin ánimo de lucro A4WP (Alliance for Wireless Power), establecida en 2012 con el propósito de configurar un protocolo estándar para la carga inalámbrica de dispositivos y contando con el respaldo de importantes nombres como Samsung, Intel o Qualcomm, presenta Rezence. Esta nueva tecnología, debido a sus características superiores, sí proporciona la flexibilidad y las capacidades necesarias para llevar la recarga sin cables al mercado de masas, por lo que se aspira incluso a posibilitar su empleo en cualquier zona o superficie como pueden ser los entornos comerciales, aeropuertos y demás espacios.

Como decíamos al inicio, para la creación del nombre y la identidad visual se pusieron en contacto con el equipo liderado por Simon Manchipp y, según su propia explicación, sabemos que el término Rezence es un neologismo derivado de las palabras “resonancia” (resonance) y “esencia” (essence), con el que referir tanto a la tecnología en sí misma como a su capacidad para recargar todo tipo de aparatos.

Respecto a la plasmación gráfica; los autores plantean la combinación de un simple signo gris -derivado de la abstracción gestual con la que enmarcamos el espacio con los dedos- y la figura de un rayo azul, dando como resultado un símbolo perfectamente asimilable como el icono de una batería en estado de recarga.

Este isotipo, que en conjunto representa además, de forma obvia, a la Z del nombre, podrá ser utilizado como identificador independiente y espera poder alcanzar el grado de reconocimiento de símbolos tan conocidos hoy como el del Bluetooth o el de las redes Wi-Fi.

Hay que reconocer que, a pesar de lo ambicioso del objetivo, el trabajo posee la sencillez esquemática y la capacidad descriptiva necesarias y suficientes propias de los iconos universales, aunque no es menos cierto que su ubicuidad no dependerá del acierto en su ejecución, sino del éxito que consiga el estándar tecnológico al que representa.
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Como conclusión, al margen del acierto -o no- del nombre ideado para bautizar la marca, considero que se ha conseguido una solución gráfica efectiva, solvente y, como digo, apta para conseguir que sea ampliamente identificada. Otro buen trabajo de SomeOne.
Para más información: www.rezence.com






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