Publicado el 13/06/2016 - Actualizado al 23/01/2024 · 1 min read
British Steel, nació en 1967 para convertirse en la mayor productora de acero de Reino Unido. En estos casi cincuenta años la marca ha pasado por varias fases, llegando incluso a desaparecer de manera temporal. Recientemente, tras largas negociaciones, la compañía ha pasado a convertirse en la unión de varios grupos bajo el nombre original “British Steel”. Un naming con historia, pero ahora con una identidad visual completamente nueva.

Los encargados del desarrollo han sido el estudio inglés Ruddocks, que presentan su diseño como una composición contundente en la que tres barras de acero se combinan con cortes irregulares para dar lugar a un monograma que, dicen, representa las siglas e la marca: B y S.

Logo original

Nuevo logo
Una de las grandes aportaciones del estudio inglés está en la paleta de color. Atrás queda el protagonismo de la fría y habitual combinación azul-gris de épocas pasadas, para adoptar un intenso y expresivo naranja como color corporativo, en homenaje al tono del acero en el momento de ser fundido. El azul y el gris se mantienen para usos secundarios y aplicaciones en un tono más sobrio.


El resultado, aseguran desde Ruddocks, es el reflejo de los valores de la nueva marca definidos por el orgullo, la pasión y el rendimiento.
Sin embargo la presentación de la nueva identidad ha venido rodeada de polémica por el gran número de reacciones provocadas. No olvidemos que se trata de una de las marcas más conocidas en el Reino Unido por su amplia presencia y recorrido. En palabras de Michael Wolff, director y cofundador de Wolff Olins, para It’s Nice That: “Quien sea que haya estado involucrado en este escandaloso trabajo debería estar avergonzado de haber afrontado la resurrección de una importantísima industria británica con una solución tan mediocre, estéril y poco imaginativa”.


Conclusión
Es difícil enfrentarse a una marca clásica y salir ileso. Es difícil desafiar con valentía un logotipo que a todos en algún momento nos enseñaron en clase como insignia del diseño. Es difícil volver de una reunión con la tarea de modernizar algo atemporal. Es muy difícil alcanzar el equilibrio entre rotundidad y armonía que logró David Gentleman en los años sesenta. Pero también es complicado que el resultado de una renovación parezca más antiguo que su predecesor. Decepciona que un proyecto de esta envergadura se resuelva con una solución tan convencional como la elegida, pero sobre todo, es difícil no sentir ya cierta nostalgia por la antigua identidad de British Steel.



Categorizado en:
Todo lo que no te han contado sobre branding y deberías saber: cursos que marcan la diferencia 🔝
Posts relacionados
Impulsado por la consultora de branding Comuniza.