Las formas curvas que evocan la cadena de ADN sirven de inspiración, nuevamente, como ya vimos en Pfizer y Sanofi. No obstante, los cambios que trae el rebranding de GSK son muchos
Publicado el 10/06/2022 - Actualizado al 23/01/2024 · 2 min read
El rebranding de GSK llega en un momento clave. Hoy, la farmacéutica británica es una empresa diferente de GlaxoSmithKline, lanzada en 2000. El contexto global ha cambiado radicalmente y la compañía ha decidido reordenar su modelo de negocio.
El resultado ha sido una escisión con dos marcas con el fin de diferenciar dos de las áreas en las que opera:
En este contexto de cambios y nuevas ambiciones, el rebranding de GSK cobra todo el sentido.

El equipo de Wolff Olins ha sido el responsable del desarrollo del proyecto. La renovación de la marca es completa: con nuevo propósito, estrategia, voz, cultura de marca, identidad y sistema visual para habitar y poder crecer en ese amplio universo. Síguenos y te contamos los detalles:
Rebranding de GSK. Así es el nuevo ADN de la marca
El nuevo propósito de GSK pone el foco en unir la ciencia, la tecnología y el talento para ir un paso por delante y unidos ante a las enfermedades. Así, la nueva identidad de marca de GSK busca ser reflejo de esta voluntad.

En el apartado visual, la inspiración llega del lenguaje propio de la biociencia, de la secuenciación genómica y el análisis de datos. Por ejemplo, entre los rasgos de la nueva identidad, encontramos numerosas formas curvas, que evocan al ADN y la naturaleza altamente adaptable del sistema inmunológico humano.
Algo que inevitablemente nos recuerda al rebranding reciente de otras farmacéuticas: Pfizer y Sanofi.


Si bien en el caso GSK con un giro diferente, especialmente a través del color (naranja vs. morado). Si a este aspecto le sumamos la particular tipografía del nuevo logo dinámico y el nuevo sistema dinámico, flexible de la marca, las diferencias las podemos apreciar mejor. Veamos:
Lo único que se mantiene en el logo de GSK es el color. Todo lo demás cambia. «Alojado en una forma rediseñada, the signal (“señal”), el nuevo y dinámico logotipo de GSK siempre señala el camino a seguir», explican en Wolff Olins.
A partir de ahí, el sistema de identidad adopta distintas declinaciones. Un logo flexible, adaptativo y en movimiento.
La nueva marca es capaz de adaptarse en una amplia variedad de formatos y canales; es cercana y puede dirigirse a todas las audiencias de manera global, sin importar el origen, función o experiencia de cada persona.

Además, los equipos de GSK y Wolff Olins han trabajado en estrecha colaboración para que este sistema de marca sirva como herramienta y se pueda aplicar para toda la compañía.
La nueva marca recién lanzada será implementada progresivamente en los próximos meses.
En conjunto, lejos de percibirse como algo frío, el resultado es una identidad que se siente cálida y humana. El trabajo desarrollado por Wolff Olins ofrece una mirada más amplia de lo que es un cambio de logo o restyling de la identidad. Una marca que, a través de sistema, está preparada para habitar y poder crecer en un amplio universo.


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