Comparte este artículo

¿Qué hay detrás del nuevo rediseño de Mazars?

29/10/20
Comentarios:

Mazars es una empresa especializada en la auditoría, consultoría y asesoramiento legal y fiscal que acaba de presentar nueva identidad visual. Es un sector que se ha movido mucho en el pasado y vemos algunas conclusiones claras. ¿Quieres conocerlas? Te contamos.

 

 

El sector tiende a la sencillez y la digitalización
En los últimos años muchos actores en el sector de los servicios profesionales han retrabajado su identidad. Accenture fue el primero allá por el 2016, con un rediseño sencillo de su logotipo. Vemos muchos lugares comunes en la formulación visual: la caja baja en logotipos, la generación de sistemas flexibles y la mayor relevancia del usuario en el universo visual de la marca. Mazars utiliza todos estos elementos. Reflexionemos acerca de lo que les ha llevado a dar el paso y si ha sido un acierto en este caso.

 

El cambio de Mazars: la intrahistoria 
Mazars es una compañía presente en más de 90 países y territorios y cuenta con más de 25.000 profesionales. Con el paso del tiempo ha ido asumiendo desafíos cada vez más globales, y su marca debía alinearse con esta realidad.
El proyecto tenía dos objetivos: presentarse en todo el mundo de forma más homogénea y dejar un cierto espacio de expresión al ámbito local dentro del sistema gráfico. 

 

 

 

 

 

¿Por qué el logotipo es más sencillo?
Lo primero que nos llama la atención es la sencillez en el nuevo enfoque de logotipo. Aunque es una tendencia habitual en el sector, como hemos comentado. La nueva identidad renuncia al imagotipo anterior y concentra todo en 2 tonos de azul para transmitir su herencia, e implementando una tipografía en minúscula más cercana y actual.
A través de este ejercicio Mazars busca mayor modernidad y facilitar su presencia en entornos digitales. En concreto nos llama la atención el guiño en la curva de la M, que busca reflejar agilidad y ligereza. ¿Qué busca lograr con ello? Mimetizarse en diversos entornos y contenidos para dar paso a un mayor protagonismo del cliente. Más adelante veremos cómo.

 

 

En paralelo al logotipo, la marca se dota de una retícula para dar cabida a distintos mensajes y contenidos a través de una paleta cromática y fotografías. 
En momentos nos da la sensación de que, si bien cumple su función de ayudar al diseño de piezas y la gestión de la información, podría haber llegado más lejos para transmitir más diferenciación. Todo está ordenado, pero podría ser más notorio. Un ejemplo: el sistema visual de EY, que juega con formas triangulares amarillas inspiradas en su logotipo para separar contenido.

 

 

 

En fotografía, el cliente gana protagonismo
Un punto destacable en esta nueva identidad es la voluntad de dar cabida a la gran diversidad de realidades que hay en el lado del cliente y concretamente en los distintos mercados donde Mazars opera.
Vemos cómo este trabajo conecta dos recursos: la paleta de color, diversa pero con un mismo estilo, y los escenarios y personas, mostrando gran variedad de perspectivas y realidades. A nivel técnico Mazars apuesta por el uso de enfoque y desenfoque con el fin de subrayar la capacidad de ofrecer precisión y foco en lo correcto.

 

 

Conclusiones
¿Es lo suficientemente diferencial la nueva identidad de Mazars? Pensamos que tras unos cuantos movimientos en identidad por parte de otras compañías de similar envergadura, podía haber ido más lejos.
Aunque a nivel fotográfico y cromático Mazars ha encontrado un sistema eficiente para reflejar realidades muy diversas, la retícula y el logotipo no logran aportar un guiño particularmente único respecto a otras muchas identidades corporativas.
Para nosotros la gran referencia sigue siendo el rediseño de McKinsey, a cargo de la consultora Wolff Olins.

Creemos que el logotipo, aunque se aleja de lo que ha proyectado Mazars hasta ahora, es continuista respecto a otras marcas y rupturista con la suya propia. Quizá se podía mantener la vocación de elegancia, sobriedad y rigor, la caja alta y tipografía “serif”. 
De la misma forma, la retícula cumple con el cometido de estructurar la información, pero quizá los recursos de los que se dota son escasos para un despliegue en el tiempo y en muchos puntos de contacto. Veremos cómo evoluciona.