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Por qué muchas marcas añaden un + a su logotipo y cómo hacerlo bien

30/11/20
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Ya es una realidad. Cada vez son más marcas las que añaden el signo “+” a sus logotipos. Un aditivo con el que quieren demostrar que ofrecen más respecto a sus versiones originales. Hoy, repasamos una selección de identidades que lo han incorporado y explicamos cuándo esta coletilla, es una muletilla que no suma, sino resta.

Un dato que no está de +, ¿de dónde viene este signo? 

La forma del signo “+” es una contracción del latín “et”, que significa “y”, conjunción de añadir. Es difícil hacer una trazabilidad de cuándo fue la primera vez que se utilizó, algunos historiadores apuntan a que fue en la Algoristmus proportionum de Nicolán de Oresme (S.XIV). Aunque podría ser un añadido posterior, como sucedía en la época.

La cruz que hemos heredado es la griega, con brazos verticales y horizontales de la misma dimensión, pero aunque parezca increíble, también se han utilizado las cruces latina, con la franja vertical más alargada, y la cruz de malta, con sus característicos brazos de forma triangular que apuntan como flechas hacia el centro. 

El padre de todos los plus, el Canal+

Si tuviéramos que identificar un precursor del “+” ese sería Canal+. Como diría Piqué, con él empezó todo. Un canal que en España estuvo de los 90 al 2016 (ofreciéndose dentro de otros pluses, primero como Digital+ y luego dentro de Movistar+). La propuesta de valor, era ofrecer contenidos exclusivos que no podías encontrar en otro sitio, en un momento en el que la televisión tenía pocos canales (de ahí el famoso plus). Desde entonces el “+” ha proliferado, como en BarçaTV+ o AppleTV+. ¿Casualidad o causalidad?

 

Los nuevos plus crecen y se multiplican

Hace 10 años tenía cierto sentido colocar un “+” para señalar que tenías una oferta mayor que la competencia. En la actualidad se ha convertido en un comodín para muchas marcas que lo único que quieren es darse un lavado de cara. El caso más flagrante, el de El Corte Inglés +. Un desatino en lo conceptual, porque Amazon Prime es más que un servicio rápido de entrega de artículos, es una plataforma de contenidos. Y un desatino en lo formal, porque redunda el signo “+” al encapsular sin espacio el “plus” y desequilibra el peso visual del signo con el fileteado verde del triángulo de El Corte Inglés.

 

 

 

Te ofrezco más, pero no diferente

La llegada de Ubisoft+, un servicio de suscripción de videojuegos para competir con otras plataformas como Xbox Game Pass corre el peligro de convertirse en un actor irrelevante por no ofrecer nada nuevo en la categoría. Un poco como le pasó a Google+, una red social que se la pegó (y bien) por no ofrecer nada nuevo que no tuvieran otras redes sociales. Y volviendo a lo formal, tampoco añaden nada nuevo. ¿A qué se debe el corte diagonal del signo? Ni sigue la misma inclinación que la “O”, ni está presente en ninguna de las letras. Claramente, han querido seguir la línea de UPlay+, el anterior servicio de Ubisoft que usaba en su sistema visual los cortes diagonales, pero lo hacía en el sentido contrario. 

 

Fijáos que esta tendencia al “soy más que antes”, se traslada también al tono de voz y la propuesta de valor de las marcas. Sino mirad Apple, hace años que no realiza innovaciones transformacionales, sino incrementales. Ahora todo es “más megapíxeles, más resolución, más memoria”, pero nada diferente. Para muestra, el peso que le han dado al tono de voz en la presentación del nuevo iPhone12, si os fijáis, está plagado de “más”. Eso sí, tenemos que algunos copys son una delicia. Son el Non plus ultra ;)

 

Hacer que el signo sume, best practices

Si hay dos ejemplos de buenas prácticas entre tanto “plus”. Es el de Disney+, un servicio que ofrece exclusividad de contenidos: universo Marvel, Star Wars, Pixar… y que integra el signo plus, dentro del arco característico que utiliza la marca en el logotipo de Walt Disney Pictures y que está presente en el imaginario colectivo de todos. Un logotipo con el que pretenden pelear de tú a tú con HBO y Netflix, sin perder la herencia de la marca. Un diseño de interfaz mucho más elegante y sobrio que el de Netflix, dirigido a un target diferente.

 

 

El segundo ejemplo que os traemos es el de Play Station Plus. Este ya tiene unos añitos, pero es remarcable por apoyarse en un key visual tan distintivo como el joystick de Play Station, que han imitado otras consolas como Xbox y que conecta de forma directa con la jugabilidad del usuario. Si os fijáis, hasta la llegada de Nintendo NES, todo lo que teníamos eran palancas, como la de la Magnabox. La evolución tecnológica de los videojuegos, dió alas a controles más complejos, el más icónico: el DualShock de PlayStation que se integraba con la ergonomía de la mano. Un pequeño paso para el diseño industrial, un gran paso para el diseño en general.