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Alsa estrena identidad corporativa, con la ayuda de Interbrand

10/12/19
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Alsa es una empresa multinacional española dedicada al transporte de viajeros por carretera, aunque es popularmente conocida por sus servicios de transporte en autobús. Fue fundada en 1923 en Luarca (Asturias), de hecho, sus siglas provienen de Automóviles Luarca S.A. Ahora, tras casi 100 años de historia, la marca necesitaba renovar su marca para alinearse con el crecimiento y evolución de su negocio, prepararse para afrontar nuevos retos y oportunidades globales y conectar racional y emocionalmente con clientes actuales y potenciales. Este proyecto de renovación ha sido llevado a cabo por la consultora internacional Interbrand.

El punto de partida estratégico y la nueva identidad corporativa 

La nueva estrategia de Alsa parte de una promesa que Interbrand encapsuló así: “acercar a las personas y conectar el mundo de una manera segura y sostenible con las mejores soluciones integradas de movilidad”. En consecuencia, se posiciona como un operador que “garantiza a sus consumidores una movilidad fácil de puerta a puerta”.

Antes

Después

Este nuevo posicionamiento debía tener un impacto en su expresión visual, desde el logotipo hasta la redefinición del resto de elementos, colores, tipografías y gráfica secundaria. Partiendo de símbolos geométricos básicos, que se integran y combinan de diferentes maneras, se desarrolló un lenguaje sencillo “que transmite el futuro de Alsa: la prestación de servicios de movilidad sostenible, multimodal e integrada”. 

El juego con estas formas geométricas inspira a su vez el nuevo logotipo. Según explican desde Interbrand, “cada una de las flechas incorporada en las letras apuntan a uno de los puntos cardinales, asociando así la marca con un componente explorador que invita al movimiento. La opción de abandonar las mayúsculas responde al ánimo de la marca de conectar de manera más amigable y emocional con sus públicos”. 

Cian, el nuevo azul de Alsa

Alsa abandona su clásico azul oscuro y apuesta por el cian, un color que “se asocia en mayor medida con el universo digital. Se emplean, además, diferentes tonalidades de gris para transmitir la faceta premium de la marca y el coral únicamente como elemento de contraste”, explica la consultora.

“La combinación de las figuras básicas da lugar también a los “conectores”, el key visual que dota de recursos visuales a Alsa para comunicar en todos los puntos de contacto necesarios, tanto físicos como digitales. La identidad visual cuenta, además, con un sistema ilustrativo y con una tipografía propia, gracias a la cual la marca podrá comunicar con su propia voz y de manera diferenciada frente al resto de competidores”. 

Conclusiones 

Curiosamente, hace un par de años le pregunté a varios expertos del sector qué marcas pensaban que debían de plantearse un rebranding, y el director creativo de Intebrand eligió Alsa. Según sus palabras en aquel entonces, “una empresa como ALSA debería afrontar una renovación íntegra de su posicionamiento e imagen para asegurarse el liderazgo en el futuro. Buscar nuevos insights, atraer nuevos públicos, investigar en la tecnología nuevas formas de consumir el producto, generar más deseo entorno a su imagen y crear afinidad hacia este tipo de transporte son retos que harían de ALSA una marca más fuerte. Mi opinión es que no basta con restylings sino que es el momento de transformar su identidad y posicionamiento para crecer”. 

Ha sido justo Interbrand la encargada de llevar a cabo este rebranding y creo que todas estas valoraciones que hacía Carlos Magro en 2017 han quedado bastante satisfechas. 

Me ocurre una cosa, en general con todas las marcas, pero especialmente con las de transportes, y es que hago una asociación muy grande entre lo moderna que es su imagen corporativa y lo seguro que me siento viajando con ellos. Experimento esto a menudo con las aerolíneas; si percibo tipografías o composiciones visuales pasadas de moda siento que los vehículos que me transportan también lo están. Por eso en casos como este, el beneficio que se obtiene me parece inmenso. Una marca con una experiencia de compra actualizada, con autobuses de aspecto más moderno y campañas publicitarias visualmente atractivas aumenta muchísimo la consideración por parte de personas que, como yo, perciben y valoran estos aspectos. 

En general, sin destacar demasiado, todo está bastante bien trabajado. Incluso el logo, en su sencillez, alberga un juego creativo bastante interesante. Cromáticamente creo que se ha dado un buen paso adelante, abandonando un azul marino que se veía demasiado formal y aburrido. Tipográficamente quizás sí creo que Interbrand ha estandarizado demasiado la marca, asemejándola mucho a otras marcas de su portafolio como pueden ser Iberia, Latam o Banco Santander. En cualquier caso, han avanzado varias décadas de un plumazo. Cualquier inversión que se haya hecho está más que justificada.