Análisis en profundidad

Milton Glaser: diseñador, artista y maestro

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Figura imprescindible donde las haya, Glaser transformó y revolucionó el mundo del diseño. Su legado gráfico es inmenso, pero también su mensaje honesto y sincero. Rendirle homenaje es necesario y vital.

Publicado el: 25-06-2021

El 26 de junio es una fecha imborrable. Ese día se cumple un doble aniversario. El nacimiento y la muerte de uno de los diseñadores más grandes de la historia: Milton Glaser.  

Hoy queremos recordarle a través de un repaso por los momentos más significativos de su vida, así como una selección de sus trabajos más relevantes. Sin olvidar su sabiduría y sus enseñanzas, que reflejó en numerosas frases que son para grabar en nuestra memoria.

«El diseño es mudar de una condición existente a una preferida»

Milton Glaser
Portadas de The New York Magazine fundada por Milton Glaser y Clay Felker Felker en 1968.

Orígenes

La historia de Milton Glaser se remonta a 1929, año en el que nació en el barrio del Bronx. Sí, pocos meses antes del crack de Nueva York y del inicio de la Gran Depresión. Milton Glaser estudió en la High School of Music and Art y la escuela de arte Cooper Union en Nueva York

Además de la crisis financiera, algo sucedió en la ciudad de los rascacielos por aquellas fechas: una fuerte eclosión artística que tuvo su eco en el diseño. Junto a Glaser, también crecieron otros grandes nombres que pronto se harían hueco en la dirección de arte, el diseño y la ilustración: Paul Rand, Herb Lubalin, Saul Bass, Reynold Ruffins, Edward Sorel y Seymour Chwast, entre otros, quizás muy al hilo de la bulliciosa y vibrante industria publicitaria del momento.

Sin embargo, a diferencia de sus colegas coetáneos que empezaron a romper mano en las agencias junto a los mad men (por ejemplo, Paul Rand), Milton Glaser eligió otra vía más alejada del ajetreo de Madison Avenue. Un hecho que no deja de resultar curioso, cuando precisamente en 2014 recibió el encargo de diseñar el cartel de la séptima y última temporada de la serie Mad Men

Milton Glaser. Mad Men

Su destino para desarrollarse y ampliar sus estudios profesionalmente fue Italia, donde estuvo residiendo un año tras recibir una beca Fulbright, y que le permitió estudiar en la Academia de Bellas Artes de Bolonia. Allí tuvo como mentor al pintor Giorgio Morandi, que cambió su perspectiva del mundo. 

«Soy un gran creyente de la primacía del dibujo como medio de comprometer el mundo y comprender lo que estás mirando»

Milton Glaser

El dibujo, fuente de libertad creativa 

Su estancia en Italia le dio un nuevo enfoque profesional. El dibujo se convirtió en su principal herramienta y fuente de inspiración. La experimentación y aprendizaje a través del arte, así como el conocimiento de la técnica del grabado en aguafuerte con Giorgio Morandi, le llevaron hacia un nuevo modelo de expresión menos lineal y más flexible

El lenguaje visual con el que disfrutaba Glaser era más cercano a la ilustración, dando un paso al margen respecto al estilo de la Escuela Suiza dominante, en el que por lo general, trabajaban sus otros colegas norteamericanos. Un reflejo de este posicionamiento es una de sus frases más célebres: «Menos no es necesariamente más».  

Es en este contexto cuando a su regreso a Nueva York, Glaser se acerca más a las figuras de Seymour Chwast, Reynold Ruffins, Edward Sorel (amigos también graduados de la Cooper Union y cercanos a la ilustración y el dibujo). Con ellos, en 1954, inició esa alocada aventura que son los Push Pin Studios. Lo que siguió fueron veinte años de expresión gráfica colaborativa.

Push Pin redefinió y expandió el sello de diseñador, ampliando el campo hacia la ilustración y la cultura visual en general. Este taller/estudio a medio camino entre el diseño, la publicidad y el arte marcó un episodio aparte en la gráfica publicitaria. Chwast y Sorel venían de Esquire, donde ambos habían sido despedidos. En contraposición a su etapa anterior, en los Push Pin Studios imperaba la libertad creativa. A ellos se unió Milton Glaser, fascinado por la belleza del mundo dibujo que había descubierto en Italia. 

Portada sobre California para la revista Time. Edición del 7 de noviembre de 1969. Milton Glaser, Inc.

Milton Glaser fue presidente de Push Pin durante 20 años, hasta 1974, cuando decidió fundar su propio estudio. La referencia artística, sin duda, aportaba una lectura más ecléctica y singular. Glaser y sus colegas rechazaron la tradición y se posicionaron a favor de interpretaciones revitalizadas de los estilos históricos —victoriano, art nouveau, art deco—. Y de esta forma proporcionaron un nuevo contrapunto a la rigidez del modernismo. 

La autonomía, la independencia y el atrevimiento eran sus notas distintivas. Por ejemplo, mientras en las grandes agencias de la época trabajaban en su mayoría con fotografías, Push Pin apostó por la mezcla de estilos, en la que destaca la ilustración. 

Cartel Bob Dylan. Póster de Bob Dylan incluido en el disco Bob Dylan’s Greatest Hits (1966). Milton Glaser, 'Aretha Franklin', 1968

Durante la época de los Push Pin Studios, Milton Glaser firmó algunos de sus trabajos más legendarios. Los más célebres son quizás sus carteles, destacando los de Bob Dylan (1966) y Aretha Franklin (1968), donde a través de un trazo vívido, colorido y energético creó unos los retratos con un sello distintivo único y memorable. 

Además de los trabajos comerciales, el equipo de Push Pin Studios también se lanzó al terreno editorial. En 1957 nacía la revista Push Pin Graphic, una publicación de formato libre enviada a amigos y clientes, donde a su vez participaban otros ilustradores, grafistas y dibujantes. A medida que aumentaba el número de lectores, el taller/estudio atraía nuevos anunciantes, clientes y elogios.

También en 1968, junto a Clay Felker fundó el New York Magazine, que nacía como competencia a The New Yorker, donde Milton Glaser fue presidente y director de diseño hasta 1977. Bajo el lema “be on the reader side”, esta publicación semanal se convirtió en un modelo para las revistas denominadas de estilo de vida y estimuló que pronto surgieran gran cantidad de imitaciones.  

«Hay tres respuestas a una pieza de diseño: sí, no y ¡wow! Wow es el que hay que apuntar»

Milton Glaser
I love NY

Amor por Nueva York 

El vínculo de Milton Glaser con Nueva York siempre estuvo presente, como un motor en sus proyectos. En 1974, en la isla de Manhattan, fundó su propio estudio Milton Glaser, Inc. El trabajo producido en este estudio abarcó una amplia gama de disciplinas de diseño: programas de identidad corporativa, diseño de exposiciones, restaurantes, centros comerciales, supermercados, hoteles y un largo etcétera.

Milton Glaser, La Vanguardia

También destacó en el terreno editorial, donde trabajó para publicaciones como Paris Macht, L’Express, Esquire y La Vanguardia. Este último proyecto, en España, en el que entre 1987 y 1989 realizó el rediseño coincidiendo con su paso al color. 

Si hay un diseño por el que Milton Glaser es reconocido universalmente, este es el icónico logo I ♥ NY (1975), en el que expresaba sucintamente el amor por su ciudad. 

Milton Glaser creó numerosas piezas de diseño para Nueva York, ya fuera para las instituciones más elevadas o carteles de servicios y marcas cotidianas. Por ejemplo, en el terreno de la cultura, destacan los proyectos icónicos para el Carnegie Hall, el Lincoln Center y el Theatre for a New Audience. Mientras que en el plano más comercial, cabe destacar la identidad para la cadena de supermercados Grand Union y la marca de cervezas Brooklyn Brewery.  

Otro trabajo en el que reflejó su amor por Nueva York fue la guía The Underground Gourmet, un librito que ofrecía un recorrido por los restaurantes baratos de la ciudad y recogía la idiosincrasia del estilo de vida en las calles neoyorquinas.

Milton Glaser, diseñador en su estudio de Nueva York

“El profesionalismo no es suficiente”

Milton Glaser

Diseñador con conciencia 

Como cierre a este homenaje, no podemos obviar su faceta más humana. Milton Glaser era un diseñador con conciencia que utilizó su ingenio y agudeza visual para campañas para el Programa Especial sobre el SIDA de la Organización Mundial de la Salud, la Arthritis Foundation, las Naciones Unidas, contra el cambio climático, entre otros clientes sin ánimo de lucro.  

Su contribución al desarrollo de las buenas prácticas en el diseño contemporáneo ha sido inmensa. Glaser influyó y educó a generaciones de diseñadores y los estimuló para ejercer su actividad e impulsar su capacidad para lograr un cambio social positivo

La curiosidad, el juego, el arte y el compromiso le acompañaron siempre en su carrera. Sus enseñanzas y sus mensajes siguen presentes y son hoy una guía para las futuras generaciones. 

Como cierre, una frase: “Todo está conectado. No hay sucesos desconectados en la experiencia humana, pero descubrir esas conexiones, a eso le llamamos ser creativo”.

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