El naming es un elemento clave al momento de crear una marca. De este depende que tus clientes te recuerden con facilidad o te metan a la caja del olvido.
Publicado el 12/12/2022 - Actualizado al 27/05/2024 · 7 min read
¿Acaso hay reglas para elegir un nombre de marca? ¿Es suficiente con que suene “bonito”? ¿Cómo saber si realmente es un buen naming? Todos en algún momento tuvimos estas dudas. Por eso hemos preparado esta mega guía donde las responderemos a detalle.
El naming es un conjunto de técnicas y directrices utilizadas para nombrar algo, que bien puede ser una empresa, un producto, un servicio o un proyecto en general. Se trata de un proceso creativo en el que se busca nombrar una marca de manera objetiva y estratégica. En ningún caso es una selección de nombre al azar. Al contrario, es necesario cumplir con ciertos criterios…
No tomes a la ligera la importancia de este proceso creativo. Va más allá de que el user esté libre en Instagram o Tiktok. Parece sencillo, pero son muchas aristas las que hay que abordar: aspectos legales para el registro de marca en mercados nacionales, europeos e internacionales, diferenciación respecto a tu competencia, sonoridad, capacidad de pronunciación… Presta atención a los consejos de quienes ya lo han hecho memorable, y crea un naming sin errores con las siguientes recomendaciones.

Este elemento clave te facilitará el posicionamiento de tu marca en la mente del consumidor, además de diferenciarte en el inmenso universo de las empresas. Más que importante, es elemental la creación del naming para cumplir con el objetivo de hacer conocida tu marca. Y es que su nombre trabaja por sí solo el posicionamiento, los valores y la propuesta que tienes para ofrecer.
De seguro al escuchar Apple, Ikea, Adidas, McDonald’s, Disney, Amazon, no necesitas descripción o explicación para reconocer a estas marcas. Con tan solo escuchar sus nombres ya sabes qué representan. Son namings que transmiten confianza y significado. ¿Te imaginas estas marcas nombradas de otra manera? Seguro que no. Y por si faltan razones, aquí te recordamos las ventajas estratégicas de tener un buen nombre de marca:

¡Puedes elegir! Aunque existen reglas para dar con el nombre de marca más acertado, también tienes varias opciones para seleccionar el tipo de naming que más te guste.
Es un naming descriptivo cuando por sí mismo describe lo que la empresa es o hace. Por ejemplo “GasNatural”, “PayPal”, “Domino’s Pizza”, son nombres de marca fáciles de interpretar y asociar con la actividad de la compañía.

En este caso el nombre de marca está formado por siglas o combinaciones de letras que tienen un significado. Son abreviaturas que se pueden decir rápido y son sonoras. Entre las empresas que usan un naming acrónimo está IBM. dōcō, la marca de movilidad integral de Renfe, tiene un nombre breve que nace de las palabras “¿dónde?” y “¿cómo?”.

Son palabras inventadas, pero poderosas. La ventaja en estos casos es que el significado lo puedes atribuir de cero, porque no hay antepasado que lo “manche”. Así tu marca será la única dueña del significado. Un gran ejemplo de nombre abstracto es Twitter, Kodak y Pringles.
Quizás en esta categoría, el naming abstracto más célebre es Kodak. Un nombre de marca que no significa nada. Realmente, se lo inventó Eastman en 1888 porque la «K» era su letra favorita y quería un nombre que fuera fácil de pronunciar en todos los países. Así de simple.

Están pensados para evocar la sensación o experiencia que transmite la compañía. Es decir, el significado debe conectar con la marca. Por eso, antes de crear un naming sugerente se debe conocer a profundidad el negocio. Krispy Kreme, Ruffles y Beats son claros ejemplos.

Los naming neologismos son los que se desarrollan de acuerdo a conceptos nuevos. Y se construyen a partir de otros que ya existen. Un ejemplo es el caso de Movistar, que combina Móvil + Star. Otros casos en esta categoría son PayPal, MasterCard y SnapChat.

La creación de un naming evocativo comienza por elegir una raíz conocida y a partir de allí formar algo nuevo. Es tomar de inspiración una palabra o el fragmento de una palabra y complementarla. Cabify es un nombre de marca evocativo. Es la combinación de la palabra inglesa «cab», en referencia al ‘taxi’, más el sufijo “-fy”, que evoca ‘convertir en’.

Es el tipo de nombre de marca que describe el proyecto de forma conceptual. Como lo indica el término, la finalidad es que al escuchar el naming asociativo, el consumidor vincule con naturalidad de qué se trata. Un ejemplo clásico es “Fitness”.
Es de los más usados y que menos elaboración conlleva. Consiste en usar nombres de la familia o del fundador para nombrar a la marca. Este fenómeno es muy usual en el mundo de la moda: Chanel, Carolina Herrera, Salvatore Ferragamo y Louis Vuitton usaron ego naming para sus empresas.

Hablamos de un naming geográfico cuando lleva la localización dentro del nombre de marca. Son los que incluyen un lugar específico para tener presente el origen. Lo tienen empresas reconocidas como Banco Santander y (BBVA) Banco Bilbao Vizcaya Argentaria.
Son nombres de marca que incluyen un guiño simpático que resulta atractivo para el colectivo. Se trata de jugar con elementos fáciles de asociar por cualquier persona y encajarlos en el naming de marca. Un ejemplo sería LEGO, cuyo nombre de marca nace de la unión de “Leg” + “godt” y significa “jugar bien”.

También VOLKSWAGEN, surge de la unión de “Volk” (pueblo) + “Wagen” (vehículo). Algo que tiene todo su sentido, ya que la marca alemana nació con la intención de fabricar vehículos de precios asequibles, de ahí su nombre «coches para el pueblo».
Existen cinco criterios básicos con los que debe cumplir tu naming de empresa para ser realmente bueno. Presta atención a tu nombre de marca, y asegúrate de que reúna las siguientes características.

Aunque las características son la base para crear un naming sólido y efectivo, también debes conocer los 10 principios básicos para crear un nombre de marca sin errores. Te los ampliamos a continuación.
Cumple con estos diez principios al pie de la letra, y tendrás muchos puntos ganados para dar con un naming perfecto.

Para hacerte el proceso sencillo, aquí un resumen con los pasos a seguir para crear un buen naming para tu empresa, sin complicaciones. ¡Presta atención!
¡Y listo! En este orden de prioridades están las acciones a seguir para elaborar un naming creativo.

Luego de que hayas revisado, comparado y elegido, tus finalistas deberán pasar por la prueba final. Así sabrás cuál es el merecedor de ser el naming de una marca.
En la primera fase verifica si cumplen con los requisitos de ser únicos, si son fáciles de conectar con el público y que puedan transmitir los valores de tu empresa. Superada la primera etapa, dilos en voz alta y responde las siguientes preguntas.
Si pasadas estas siete preguntas de fuego, tus finalistas aún siguen con vida, elige tu favorito y ya tendrás el naming de la marca. De hecho, puedes pedir opinión a tus conocidos e involucrarlos en la decisión final.

Vamos a repasar un listado de marcas famosas con nombres exitosos, en sus versiones originales y su versión actual.
¿Imaginabas estas marcas con esos nombres del inicio? Es probable que los naming actuales te parezcan más atractivos. Porque cumplen con los criterios necesarios para ser recordados en la mente del consumidor.
La elaboración de un buen naming conlleva un proceso creativo pero sobre todo estratégico, ya que es el primer acercamiento que los consumidores tienen con tu empresa y la base inicial para forjar tu reconocimiento de marca.
Debes tener claro que el nombre de tu proyecto es más que un simple término. Se trata de una oportunidad de oro para posicionarte en el mercado y hacer eco en la mente de las personas. Revisa esta mega guía cuantas veces sean necesarias y sigue estos consejos sobre naming para crear el más impactante de todo tu sector. ¿Empezamos?


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