Publicado el 06/12/2017 - Actualizado al 13/03/2025 · 2 min read
Desde la primera vez que vi el logo de Cacaolat, me llamó la atención su gran parecido con el icónico diseño de Coca-Cola. Durante mucho tiempo, pensé que ambas marcas formaban parte de la misma compañía y que la similitud era intencional. Sin embargo, al investigar más a fondo, descubrí que no tienen ninguna relación. Entonces, surge la pregunta: ¿estamos ante un caso de plagio o es una coincidencia en el diseño?

Coca-Cola nació en EE.UU. en 1886, creada por el farmacéutico John Pemberton, quien la vendía como un tónico revitalizante para combatir la fatiga, el dolor de cabeza y la depresión. Su icónico logotipo fue diseñado por Frank Robinson, contable y amigo de Pemberton, siguiendo la tendencia caligráfica de la época. Desde entonces, apenas ha cambiado y hoy es uno de los diseños más reconocidos del mundo, convirtiéndose en un auténtico símbolo de la cultura pop.
Por su parte, Cacaolat es una bebida de chocolate, leche y azúcar que vio la luz en 1933 en Barcelona, creada por el industrial Joan Viader Roger. Se considera la primera bebida de este tipo producida industrialmente a nivel mundial. Desde sus inicios, ha mantenido su logo original con ligeras actualizaciones.


Cuando Joan Viader Roger creó Cacaolat en 1933, Coca-Cola aún no se embotellaba en España, aunque se importaba y comercializaba desde 1913. Por lo tanto, es posible que Viader conociera la marca y se sintiera influenciado por su logotipo. La similitud en el diseño es evidente, e incluso los nombres guardan cierto parecido.
Sin embargo, antes de hablar de plagio, hay que recordar que en aquella época las opciones tipográficas eran mucho más limitadas que hoy, y los logos caligráficos estaban de moda. De hecho, muchas marcas de principios del siglo XX presentaban tipografías similares, como Leica, Ford, Pepsi, Lancia, Chevrolet, General Electric, AEG, Triumph o Iberia, como se aprecia en la imagen inferior.

En cuanto al nombre, aunque suenen parecidos, ambos tienen orígenes distintos y justificados. Coca-Cola debe su nombre a dos de sus ingredientes principales: las hojas de coca y la nuez de cola. Cacaolat, por su parte, surge de la combinación de cacao y leche.
Hemos hablado con Txema Fernández, experto en registro de marcas, quien nos confirma que, al consultar la OEPM (Oficina Española de Patentes y Marcas), no se encuentra ninguna oposición por parte de la compañía americana a la marca Cacaolat.
Este asunto sería más complejo hoy en día, ya que Coca-Cola es una marca icónica y ampliamente reconocida. Si se creara una nueva marca con un logotipo tan similar, podría interpretarse como un intento de confundir al consumidor. Sin embargo, cualquier acción legal dependería de que la compañía presentara una oposición y esta fuera ratificada por un juez.
Según Txema Fernández, “denominativamente, las palabras Coca-Cola y Cacaolat son lo suficientemente distintivas. Gráficamente, pueden parecerse en tipografía, pero el conjunto en sí es diferenciador. Otra cuestión sería si la primera ‘C’ estuviera registrada, que es bastante similar, pero en general existen suficientes diferencias gráficas entre ambas.”

En definitiva, aunque el logo de Cacaolat y el de Coca-Cola comparten un estilo caligráfico similar, su origen y evolución responden a contextos distintos. Más que un caso de plagio, se trata de una coincidencia dentro de una tendencia de diseño muy común en su época. Con el tiempo, ambas marcas han consolidado su propia identidad y han logrado convertirse en referentes en sus respectivos mercados.
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