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Entrevistamos a Juan Carlos Ordóñez, de Visualzink

26/03/21
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Aunque muchos los habéis conocido por el rebranding del Telediario de Radio Televisión Española (RTVE), Visualzink no son unos desconocidos. Detrás de esa marca hay 10 años de trayectoria en proyectos de productos audiovisuales. Hemos hablado con Juan Carlos Ordóñez, creador y director de Visualzink, para conocer mejor su enfoque, su visión y su trayectoria. Una clave: el verdadero reto del proyecto ha sido más estratégico que técnico.

¿Qué es Visualzink?

JCO: Visualzink es una agencia/estudio y nuestro fuerte es la televisión. Nos dedicamos específicamente al diseño de identidades para televisión. También de autopromoción y de promoción de productos audiovisuales, como pueden ser una película, un programa de televisión, unos Juegos Olímpicos o un Telediario. 

Nosotros nos solemos encargar de hacer la promoción, la venta y en algunas ocasiones, como ha pasado ahora, también desarrollar la identidad visual de estos programas. Por mi parte, yo vengo ya con mucho bagaje en el sector de la televisión. 

¿Cuáles son los retos específicos del diseño para televisión? ¿Cómo es el enfoque profesional y en qué se diferencia en este caso?

JCO: El diseño para televisión tiene limitaciones de formato, pero también tiene la posibilidad de unir distintas disciplinas para lograr objetivos de comunicación. El formato, la limitación de resolución si nos vamos al nivel técnico y, sobre todo, es muy importante conocer la narrativa propia del discurso televisivo o de cualquier discurso audiovisual. Es saber cómo es la narrativa.

¿A qué te refieres con narrativa?

JCO: No es lo mismo un programa en directo que un show ya grabado, o una serie, o un documental. Igual que no es lo mismo un programa de la mañana que el último informativo de la tarde. ¿Por qué? Porque son públicos distintos, con percepciones distintas, etc. Como todo en diseño, donde evidentemente hay un objetivo y hay un público objetivo, aquí pasa exactamente lo mismo. 

En este caso hablamos de un diseño que es por definición dinámico.

JCO: Nosotros solemos decir que se mueve, para que la gente nos entienda. Para ser un poco más técnico, somos partícipes de la imagen secuencial en movimiento. Lo interesante aquí es que las cosas cobran vida, y suenan y se oyen también.

Antes decías que no es lo mismo un documental que un Telediario, depende un poco del formato. ¿En qué sentido es diferente diseñar para un Telediario?

JCO: Primero, entramos en una narrativa informativa y muy descriptiva. Es decir, ciertos rasgos que podemos permitirnos en otros tipos de narrativa dentro de la televisión, aquí no existen. El formato informativo tiene un lenguaje específico que va cambiando y evolucionando. Se apoya mucho en la imagen, en la inmediatez y sobre todo últimamente en el grafismo, el dibujo, la ilustración, la infografía (el explainer, como lo llaman cada vez más). 

El contenido y el vídeo es lo que más importa ahora, como en las webs: antes había un señor sentado en una mesa leyendo; ahora estamos viendo realidades virtuales, los locutores se levantan de una mesa, no tienen papeles, todo va rotulado... Con lo cual, hay un lenguaje propio muy narrativo que acompaña a la noticia. 

La inmediatez también condiciona mucho el diseño porque tenemos que crear contenedores que sean capaces de responder a todas las necesidades que se puedan dar en un directo... y es algo incalculable las cosas que pueden pasar.  

Finalmente, los informativos llevan un código muy importante de identidad. Hay una línea editorial y una televisión detrás. Hay una marca: en este caso, Televisión Española. Y eso condiciona también en la percepción que se quiere dar a la identidad de todas esas piezas.

También incide la concentración de diferentes formatos y contenidos en una franja de tiempo muy estrecha.

JCO: Efectivamente. Muchas veces tenemos que decidir qué es más importante en la pantalla: el locutor hablando y mirándote, el rótulo que viene de abajo o la nave de Marte que aterriza detrás de él. Estamos algunas veces saturando un poco el frame, como digo yo. 

Pero hay que tener en cuenta que la capacidad que estamos teniendo últimamente de poder leer más imágenes en menos tiempo también ha subido. Ahora, incluso las generaciones más jóvenes son capaces de leer más elementos dentro de un frame que las generaciones de los baby boomers

La televisión, aunque la sigas viendo en analógico, está condicionada por el entorno digital, ¿verdad? 

JCO: Claro, ha llegado lo digital y nos ha pegado una sacudida a todos: en diseño gráfico, en diseño de producto, comunicación, televisión, radio... Nos tenemos que adaptar. Incluso invade el espacio: ¿por qué los teléfonos móviles son verticales, si la visión humana va en horizontal? 

Todos estos cambios en el mundo digital acaban llegando a la televisión, porque al final la gente está más tiempo mirando el móvil que la televisión... y acaba viendo las mismas cosas en los dos sitios.      

Aunque parezcan entornos diferentes, se acaban permeando.

JCO: Sin duda alguna. Incluso a nivel de identidad, hace años las identidades visuales de los canales de televisión eran muy barrocas, con 3D a tope, muy específico del medio televisivo. Empezó a llegar el diseño para web y todos nos hemos ido muy a lo plano: antes éramos muy barrocos y ahora estamos más contenidos.  

¿Cuál fue el principal reto del proyecto de trabajar para el Telediario?        

JCO: Coger una marca tan consolidada y con tanta historia... y darle la vuelta. Rediseñar el imagotipo del Telediario y darle un look and feel que nadie esperaba. El reto fue modernizar, o dar la percepción de modernidad. Y eso, evidentemente, es una golosina. Fue un lujo. 

Por lo tanto, el desafío ha sido más estratégico que técnico. ¿Cómo se ha abordado?

JCO: Si tú modernizas tu marca y quieres contar de nuevo cómo es, tiene que haber cambios significativos en todo lo demás. Evidentemente, bajo el paradigma que nos dijeron: sobriedad, elegancia y modernidad. Así que el reto (y el mayor caramelo) para mí ha sido poder redefinir el traje que lleva esta marca alrededor: un look and feel un poco arriesgado, flat design, animaciones, dibujos, música sin fanfarria...

También han sido duras las negociaciones, porque TD es una empresa muy grande donde opina muchísima gente. Está al nivel de las más grandes empresas que hacen un rebranding y se la juegan. Pero fue apasionante. 

¿Es posible explicar el proyecto por partes o por etapas para nuestra comunidad? 

JCO: Claro. Este es un proyecto que tiene varias partes. Empezando desde la primera que para mí es la marca, qué queremos decir. A partir de ahí, me dieron unas necesidades muy concretas: tenemos que definir un espacio de comunicación, de navegación, de rotulación y para eso vamos a inventar un sistema nuevo. Una de las órdenes fue: no tiene que haber nada parecido en este país. Pensé: vale, pues complicado. Pero al final, dimos con la tecla. 

En el apartado de navegación fue muy importante la colaboración de todo el equipo de la Dirección de Informativos. Gracias a su consenso, se ha conseguido acortar las citas incluidas tanto en titulares como en subtitulares; hecho muy importante a la hora de definir espacios y límites de composición en rotulación. “Villarejo a juicio” en lugar de “Villarejo acude al tribunal para ser juzgado de nuevo”, por ejemplo.

El apartado identificador de cabeceras, grafismos, fondos y demás entradas que anteceden a cada bloque (deportes, el tiempo, todos los informativos autonómicos, ráfagas del tiempo específicas para cada programa que hay en cada desconexión automática, tempo, reorders, informatiu, etc.) tiene que ser muy homogéneo. Todas las cabeceras iguales, solo cambia el nombre.

Y hay otros aspectos importantes. El audio, con su banda sonora de este informativo y la de los regionales. La realidad virtual, que nosotros encarrilamos con una serie de pautas. Al igual que el trabajo de diseño del grafismo en pantalla (cómo se mueve la cabecera por las pantallas, cómo fluye y cómo se desintegra la información para que aparezca en plano, etc.). 

¿Podemos hablar de un sistema de jerarquía y orden en la información?                 
       
JCO: Sin duda alguna. Una de las premisas que hubo para realizar el sistema de navegación y de rotulación del Telediario es que ellos querían la figura de la noticia persistente. Es decir, del titular que siempre acompañara la noticia. Lo cual significaba ordenar todas las demás informaciones conforme a la salida y a la estancia de ese titular persistente que articula toda la información a su alrededor. 

Pensamos cómo hacer esto. Y la gran idea fue hacer una sola caja contenedora y un elemento de branding, como es la línea con el TD como barra de navegación que articula el espacio hacia arriba y hacia abajo. Esto hace que las dinámicas de las rotulaciones entren y salgan por su propio movimiento, no por aparición de cajas y cajas y cajas. Un solo espacio, una barra que sube, baja y ordena; y una línea persistente que es la que reordena todo. Esa es toda la premisa.  

En un proyecto de este tipo, en el que la exposición pública es absoluta, ¿cómo se realiza el testeo?    

JCO: No hay focus groups. El testeo se realiza directamente con ellos, es interno. Y tiene dos vertientes: una por contenido y por imagen, y otra por usabilidad técnica. Y esta última es súper importante. 

Las máquinas que luego implementan este grafismo en directo son softwares muy específicos de televisión que no los maneja todo el mundo y que no tienen la capacidad de componer hasta el punto que hacemos nosotros (por ejemplo, con After Effects). Son compositores, pero no llegan a ese nivel. Así que, además de gustar, es vital que se pueda usar en su sistema.

Pero, el día que lo lanzas, ¿lo lanzas directamente en el Telediario o hay algún paso intermedio?              

JCO: No. Los rótulos que entran y salen, los tocan directamente los redactores desde su puesto de redacción. Es un proceso totalmente automatizado donde ellos tienen unas plantillas. Ellos son responsables de su noticia, montan las colas y el vídeo... y hacen la locución. Eso se automatiza por servidor al control de realización y en una escaleta automatizada entrará donde tiene que entrar. 

Es un proceso tenso. Preocupa eso más que el contenido algunas veces, porque tiene que funcionar todo como un reloj. Está cada vez más automatizado. El testeo es doble: contenido y técnico. 

Nos pareció un acierto la contracción visual del TD y nos gustaría saber si está previsto que TD funcione como logotipo y la palabra Telediario sea un descriptor que puede ir o no junto al logotipo.

JCO: La contracción también fue una cosa que nosotros propusimos. Queríamos romper con el pasado, eliminar el hecho de tener dos glifos diferenciados y dejar uno solo por economía de espacio, por legibilidad en entornos digitales y porque nos pareció que era necesario una integración, contraer ese TD. Aunque, por ahora, convivirá con la palabra Telediario, para que se acostumbre la gente.

¿Qué importancia tiene el uso tipográfico en pantalla en esta nueva identidad? ¿Se consigue aplicar en pantalla de forma fidedigna?       

JCO: Nuestra apuesta ha sido por una tipografía más moderna, con otra base, sin esos palos tan secos. Y sobre todo, quitar las mayúsculas. 

Hemos sido muy cautos a la hora de aplicar la tipografía: aplicamos una tipografía general (HK nova) y la otra la desarrollamos nosotros (la llamamos Periodista). Tuvimos especial cuidado con los usos que había que hacer de ellas: hay una tipografía específica para la rotulación de titulares, para el resto de informaciones, para cabeceras de sección (deportes o tiempo), etc. 

La anterior identidad visual era futurista y la actual es flat. Tanto en la paleta cromática como en las infografías, etc. ¿Qué se busca con esta transformación? 

JCO: Tenía que haber una ruptura con lo que tenían anteriormente. Era un trabajazo. El look and feel que tenían anteriormente era un 3D puro y duro. Todo muy métrico, con profundidades, volumen. Y nos dijeron: “tenemos que romperlo… porque los demás informativos siguen haciendo el 3D”.

Hicimos un poco de investigación y vimos que nadie en este país está haciendo —que yo sepa— un flat design. Que tenemos un poquito de profundidad también, no es flat del todo. Luego añadimos elementos glitch y este tipo de marañas para representar el mundo del flujo de información. 

Y luego hay otro asunto: reconocemos que el flat design tiene muchas ventajas para la inmediatez en televisión, para la transformación, para la composición. No es lo mismo trabajar en entornos 3D que trabajar en un universo más plano, que te permite ser más rápido. 

Esto hay que decirlo, no es solo una cuestión de estética sino una cuestión de funcionalidad y usabilidad. 

Sobre la relación formal de esta identidad con el marco de identidad visual de Radio Televisión Española, ¿ha habido algún requerimiento? ¿Qué tipo de relación hay de jerarquía? ¿Qué nos puedes decir de estas dos identidades?     

JCO: A mí me gustaría que esto fuera un mindshaker y el resto dijera: “tenemos que cambiar como han hecho en el Telediario”. No ha habido ningún requerimiento por parte de la marca, porque Telediario como tal es un programa, es la bandera de los servicios informativos, pero entienden que tienen que tener su identidad propia. 

De hecho, hemos ampliado bastante la paleta de color, y han entrado amarillos que antes no estaban. En fin, un poquito más de alegría. Hay otro azul que saldrá dentro de poco, que es un azul más Tiffany, como complemento del azul. Pero, insisto, no ha habido ningún requerimiento especial en ese sentido. Somos azules como La 1, y La 1 es azul.   

 

Profesionalmente, ¿te gustaría hacer algún tipo de televisión en concreto con la experiencia que tienes?  

JCO: He hecho muchos. En mi anterior etapa, trabajaba para Sony Pictures Entertainment como director creativo de los 6 canales que había en Portugal y en España (AXN, Sony Entertainment Television y Animax). He participado en el branding de todos estos canales, no solo en España. Teníamos un know how muy orientado hacia el diseño gráfico. Porque, aunque yo soy realizador y director creativo, mi ojito derecho siempre ha sido el diseño. 

Volviendo a la pregunta, ¿de qué canales de televisión me gustaría hacer la identidad? Quizá me gustaría abordar algo tan potente como rediseñar toda la imagen del ente público RTVE. Así de claro. Es algo que va mucho más allá de un canal. Es una marca que trasciende. Intentar dotarla de alguna homogeneidad o alguna pista en común que no sea solo el logo. A mí me parecería un proyecto tremendo. 

¿Qué ruta profesional recomendarías a alguien que quiere incursionar en este ámbito?     

JCO: Para mí, lo esencial primero es una buena base de diseño y, después, nos ponemos a mover cosas. Hacer una buena narrativa también es deseable, pero eso se aprende con el tiempo. La base para mí es tener buena mano diseñando, teniendo gusto, sabiendo ver la proporción, etc.

Y luego también decías experiencia en medios audiovisuales, ¿no?    

JCO: Sí, a ver, aquí cada vez se dice más que la televisión tiene los días contados. Yo no soy de los que piensa que esto está muerto, al igual que nunca pensé que el teatro estaba muerto, ni que el cine está muerto, ni que la música en directo está muerta. 

No tendrá la preponderancia que ha tenido durante los últimos 25 años, pero va a tener su sitio y necesita profesionales. La gente piensa que la gente que hay en televisión es mayor, pero yo cada vez veo a más gente joven por una cuestión física de relevo generacional.

¿Dónde buscas inspiración en medio de tanta imagen y tanto diseño? 

JCO: Veo referencias por internet, pero prefiero buscarlas físicamente. Si hay alguna exposición interesante, mejor ir en vivo y quedarse un rato. Pienso sobre el autor: qué ha querido hacer, por qué y tomo apuntes. 

Hablar con la gente también me ayuda, porque te descubre cosas nuevas. Me inspiro en todo tipo de temas: arquitectura, 3D, pintura, ir al cine... Nunca se sabe por dónde viene la inspiración. 

Evidentemente, lo que no se puede hacer es ver todas las series que hay ahora, leerse 4 libros en un mes, acudir a los estrenos, hacer tu vida familiar… todo es imposible. Pero hay que estar al día, eso sí.  

Te podrá sonar raro, pero muchas veces la inspiración me viene montando en bicicleta por el monte. Me libera mucho y me ordena un poco todas esas cosas que veo. Hay una sobredosis de imágenes, como en Instagram. Quedarse con lo bueno es complicado. Yo ya estoy en un ejercicio de liberar espacio de mi disco duro. Quita lo que sobra.

¿Algún blog, sitio o página de referencia? 

JCO: Los que nos dedicamos a esto solemos mirar mucho Stash, que es una revista audiovisual que trae los mejores trabajos mensuales de lo que se está haciendo en diseño, en animación y en todo lo que tiene que ver con imagen en movimiento. Es un buen referente.

También estoy suscrito a un montón de newsletters. Cosas que igual no tienen que ver con la aplicación directa de a lo que me dedico, pero me sirven de inspiración o para ver qué se está haciendo por ahí. Como por qué últimamente siempre se está utilizando el color blanco, por ejemplo.

Y evidentemente, nos seguimos entre los que nos dedicamos a estas cosas. Tengo mucha amistad con la gente de Supperstudio en Argentina o de Brasil, de Estados Unidos... Y finalmente, ese tipo de agencias que han llegado a tal nivel que se pueden permitir tener todo un equipo para experimentación.

¿Cuántos sois en el equipo en Visualzink?  

JCO: Depende. Estamos 3 personas fijas, pero el equipo se puede expandir hasta 10. Somos una boutique que se adapta a los proyectos con colaboradores muy cercanos. 

Tengo un ramillete de gente que es de mi confianza, de arte, de motion, de 3D, de efectos especiales... Somos un equipo estable que trabajamos juntos habitualmente, pero cada uno tiene sus proyectos por su cuenta. 

Por cierto, ¡celebramos nuestro 10º aniversario!