Publicado el 21/07/2015 - Actualizado al 23/01/2024 · 2 min read
La nueva imagen nos presenta un nuevo monograma, que en vez de entrelazar las letras, las une, de manera que ambas comparte un mismo asta. Sobre la R se sitúa la corona, de menor tamaño y más limpia que en el anterior logotipo. Se ha eliminado el dorado, y se emplean los colores rojo y negro. En cuanto a la tipografía, se ha elegido la fuente Gotham.
En el año 1817, el Rey de España, Fernando VII decidió remodelar la Plaza de Oriente de Madrid y ordenó la construcción un teatro de ópera. Era el origen del Teatro Real, considerado uno de los más importantes de España y de Europa.
Casi 200 años después, se inicia lo que será la conmemoración de su segundo centenario, una fecha clave que la Institución ha aprovechado para remodelar su logotipo.

Era el momento ideal, según Ignacio García-Belenguer, director general del teatro, para revisar su imagen y adecuarla a nuestros días.
El proyecto ha sido realizado por Publicis España. Su presidente, Miguel Ángel Furones asegura en declaraciones a que la nueva identidad visual del Teatro Real es “una evolución natural de la anterior. Teníamos tres elementos que los responsables del teatro querían mantener: la corona, la T y la R”.

Antes

Después
La idea, según ha dicho, es la de “construir una identidad visual que represente y comunique, de forma fiel, la actividad, la personalidad y la magnitud del Teatro Real”. El resultado es un símbolo que “se adapta a los nuevos tiempos, flexible, que cubre todas las necesidades de la comunicación, también para las nuevas tecnologías, y que identifica la actividad principal de la institución: la ópera”.

La nueva imagen nos presenta un nuevo monograma, que en vez de entrelazar las letras, las une, de manera que ambas comparte un mismo asta. Sobre la R se sitúa la corona, de menor tamaño y más limpia que en el anterior logotipo. Se ha eliminado el dorado, y se emplean los colores rojo y negro. En cuanto a la tipografía, se ha elegido la famosa fuente Gotham de la fundición Hoefler&Co.

Antes

Después
Sinceramente, me parece un rediseño a peor. El anagrama anterior funcionaba bien, con un punto clásico muy apropiado, y con una composición mucho más equilibrada que la que presenta Publicis. Es inevitable plantearse: ¿Era una agencia de publicidad la mejor elección para llevar a cabo este proyecto?
La Gotham cumple perfectamente su papel, como siempre, modernizando y limpiando, pero es un comodín que han usado tantas empresas e instituciones en los últimos años que se está generando un paisaje de uniformidad que preocupa.
Al aplicarse aquí, lo que se consigue es restar personalidad a la marca.
Si la intención era modernizar el identificativo y adaptarlo a los nuevos tiempos, no hacía falta ir tan lejos. Un ajuste hábil del sello actual hubiera sido lo más acertado.


Versión para celebrar los 200 años
Categorizado en:
Todo lo que no te han contado sobre branding y deberías saber: cursos que marcan la diferencia 🔝
Posts relacionados
Impulsado por la consultora de branding Comuniza.