Publicado el 25/06/2024 - Actualizado al 05/06/2025 · 2 min read
De las mejores identidades visuales que he visto últimamente. Me gustan porque detrás de cada una de ellas hay un concepto y una personalidad. Además, son ejemplos de soluciones alternativas a las habituales. Desde el uso del color para generar ritmo, la ilustración más abstracta, desarrollar una identidad desde la literalidad… En resumen, estos proyectos deben de estar en tu cajón de referencias.
Este trabajo está lleno de detalles que le dan personalidad a la identidad visual. Desde las tipografías con algunos remates o ciertas letras con inclinación. El peso de la tipografía con la composición y estilo de las ilustraciones crea un universo donde la creatividad manda. Además la composición está centrada en la comunicación donde las ilustraciones dan un plus en el mensaje.



Échale un ojo a todas las piezas aquí.
Jugando con la propuesta de valor del negocio, pruebas A/B plantearon un universo visual donde todo está en movimiento y cambiante. En el aspecto estático, el color y la técnica del collage, con la cual integran las fotografías, permiten que no se eche en falta el dinamismo del movimiento. Otro punto a destacar son las formas que se crean a través de la unión de varias, donde juegan con el color y la línea para dar un ritmo interno a la composición. Un ejercicio arriesgado pero ganador.



Mira el caso completo, y las animaciones, aquí.
Todo parte de un concepto. La parte fundamental para estirar la narrativa y generar un lenguaje visual. Porque cuando todo encaja se nota. No suelo ser muy fan de repetir una y otra vez el símbolo. Pero este caso es una excepción, porque es parte del desarrollo. Donde estiran creativamente el lenguaje y cada declinación es capaz de contar algo distinto, pero con sentido.



Mira el desarrollo del trabajo aquí.
La jerarquía en la interfaz es importante y si eres programador más aún. Un código bien estructurado, limpio y con orden hace más fácil la lectura. Con ese juego se profundizó. Con la idea de los 3 niveles. Todo parte de ahí. Logotipo, iconos y composición. Ese pequeño gesto de la “escalera” está presente en los detalles, creando coherencia y unidad en todo el proyecto.



Puedes ver con más profundidad hasta donde llega la idea aquí.
Tipografía y fotografía. Nada más. Con eso se consigue llenar de ritmo cualquier comunicación gracias a la composición de las piezas. Una dirección fotográfica exquisita. Una tipografía que llena todo. Y pequeños detalles hace que todo lleve un compás. Un buen ejemplo de como transmitir ritmo y movimiento en una pieza estática.


El caso aún no está en la web de los autores, pero te dejo el post donde lo he visto, este.
La semana pasada hablé sobre modularidad, quizá desde una perspectiva poco ortodoxa, si te la perdiste la puedes ver aquí.
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