Publicado el 25/01/2024 · 4 min read
‘Andalusian Crush’ fue todo un éxito. La campaña elaborada por Ogilvy tenía el objetivo de promocionar la comunidad e incentivar el turismo en la región. El resultado es excelente, en eso estamos todos de acuerdo. Pero en Brandemia hubo una cosa que nos llamó la atención a primera vista: la tipografía.
Está elaborada por Alex Trochut, y es fruto de un largo proceso de investigación tipográfica y de escrituras de todos los periodos, eras y poblaciones que han contribuido a crear Andalucía tal y como la conocemos hoy en día: la Prehistoria, el Imperio Romano, el Reino Visigodo, el al-Ándalus, la Reconquista, la Era Moderna y las Vanguardias.
“Me siento muy afortunado de haber podido participar, en alguna medida, en esta campaña. Todo el mérito está en el equipo creativo de Ogilvy, que han desarrollado el concepto y el planteamiento tan rompedor para una campaña de turismo. Y en un cliente que ha apostado por tomar riesgos y querer romper el molde”.
Alex Trochut
¿Nos acompañáis en este viaje de la mano de Alex, y entrar en detalle a conocer la tipografía de esta campaña, desde su conceptualización inicial hasta el resultado final? Vamos allá.
Todo empezó con un “mapa de referencias”, donde aparecían las letras que Alex seleccionó de cada época estudiada. Se dedicó a analizar escrituras de todos los periodos mencionados, rescatando las letras y tipografías que consideraba interesantes para utilizar en la campaña. “Hice un mapa de referencias donde se veía qué caracteres de cada periodo podían dar ciertas formas lo más diferenciadoras posible, más características, para ver qué podíamos elegir”, explica Alex.

Pero, ¿para qué sirve todo esto? Pues bien, como nos explica Alex, esta parte fue vital para poder desarrollar, a posteriori, una tipografía trabajada y adecuada a lo que el proyecto requería y el cliente buscaba: “Considero que esta parte de paleografía fue fundamental para poder dictar el camino en la mayoría de decisiones tipográficas”.
Àlex realizó un trabajo previo de investigación muy extenso, y consultó muchas escrituras, tipos de letras y tipografías de las épocas mencionadas en la introducción (la Prehistoria, el Imperio Romano, el Reino Visigodo, el Al-Andalus, la Reconquista, la Era Moderna y las Vanguardias).

Indagó en cada una de ellas, buscando esas letras que tuvieran formas, remates y características susceptibles para ser incluidas en el mapa de referencias que os hemos enseñado.







Una vez hecho todo el trabajo previo, era momento de tomar decisiones. De hecho, Alex nos cuenta que, para él, lo más difícil fue tratar de encontrar una manera armónica de comunicar tanta diversidad de estilos. “Encontrar un equilibrio de formas en los caracteres para que funcionaran entre sí dentro de un solo alfabeto, y que, a la vez, no carecieran de validez histórica en ese proceso de adaptación”. Ese fue el reto principal.
La idea principal era buscar que el alfabeto que invitara al espectador a descubrir. Se optó por mostrar caracteres con cierto misterio, que tuviesen la capacidad de trasladarnos hacia un mundo de fantasía dentro de la propia historia. “Creo que la campaña contiene una buena dosis de misterio, y espero que la tipografía contribuya en añadir sustancia”, añade Alex.


Y es que, tal y como nos cuenta, la campaña fue concebida como un todo, ya que su objetivo era generar “un gran impacto en todos sus frentes, tanto en los conceptuales como en los visuales”. Y añade, “en estos últimos, tanto la fotografía como la tipografía están con el volumen ‘muy alto’, es una campaña maximalista, con muchas capas. En ese sentido, la tipografía quiere contribuir a esa percepción global de detalle en cantidades altas”.
Para lograrlo, algunos caracteres tuvieron que pasar por un proceso de ‘latinización’. En el conjunto de letras seleccionadas, no solo había estilos tipográficos, sino distintos alfabetos como el de los Tartesos o el Árabe que tuvieron que pasar por ese proceso. “Hubo que tomar decisiones que contemplaran también la ‘latinización’ de algunos de caracteres a través de su apariencia”, explica Alex.


La campaña se trabajó con una tipografía de base para establecer unas proporciones que fueran lo suficientemente neutras para poder adaptar los demás caracteres de los estilos históricos en unas proporciones similares. La elegida fue Kontora, de NaumType, por “su proporción clásica y equilibrada”.
Además, como explica Alex, “también se añadió algún carácter de ‘ABC Dynamo’, con el mismo grosor de línea, pero con un ductus más abstracto y geométrico para romper”. Y concluye: “finalmente, debido a que las tipografías de base son casi sin contraste, se pasó a decidir un grosor mínimo para los caracteres que requerían contraste de línea, estableciendo así una uniformidad en esos casos”.

“La verdad es que fue un brief claro, y desde el principio vi como se conceptualizaba hacia un resultado claro. El proceso se basó en darle forma a una idea bien planteada”.
Alex Trochut
El resultado final de la campaña es realmente bueno. Como Alex declaraba, es un trabajo concebido como un todo, con un resultado final que impacta en todos sus frentes. Por lo que la tipografía respecta, se presenta de distintas maneras según la pieza, jugando con diferentes caracteres y aportando distintas variaciones al desenlace.





¿Qué nota le pondríais a Alex, branders? A nosotros nos parece un trabajo de 10: idea trabajada, con contexto e investigación, y una ejecución con sentido, respondiendo al brief y con un resultado final muy bueno. Felicidades.
Podeís descubrir más sobre los trabajos de Àlex en su página web o en su perfil de Instagram.

Aclaración: Las imágenes de referencia de las distintas etapas, fueron tomadas por Alex de diferentes sitios y portales online. Todos los derechos reservados a sus autores.
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