Publicado el 03/11/2023 - Actualizado al 21/01/2026 · 12 min read
Un portfolio es más que un conjunto de hojas que recopilan tus trabajos anteriores. Es tu carta de presentación, que te servirá para competir en un mundo profesional bastante reñido. Es la primera impresión de tu talento, y por lo que serás juzgado, sin siquiera haber dicho tu nombre. Por eso, es vital que hagas tu mayor esfuerzo por crear el tuyo. ¿Quieres saber cómo? Te lo contamos.
Hemos preguntado a diferentes expertos sobre su importancia. En el texto aparecen Iñigo Jerez, socio y director creativo en Extra Studio; Francesco Maria Furno, fundador del estudio de diseño estratégico Relajaelcoco y Oriol Armengou, fundador y socio de la agencia de diseño Toormix. ¡Acompáñanos!

¿Tu portfolio no vende como te gustaría? No es un tema de mejorar la presentación visual, sino de elegir la estrategia de venta correcta. En el curso 100 % online de Arnau Peidro, director creativo en McCann Health, aprenderás las claves para que los clientes compren tus proyectos. No es brujería, es método. Dar con la tecla.

Un portfolio es una colección de documentos, materiales y trabajos que muestran las habilidades, competencias, logros y desarrollo de una persona o entidad en un campo específico. Podría ser el equivalente a un currículum vitae para un profesional del área creativa.
Así pues, para Francesco es un modelo más eficaz que el currículum, que permite un entendimiento rápido de qué tipo de profesional eres a través de proyectos que has realizado. Iñigo lo concibe como una selección representativa de tu trabajo, organizada bajo un criterio profesional y en función de unos objetivos; y para Oriol es un resumen personal del potencial creativo.
Los tres están de acuerdo en la importancia de tener un documento capaz de resumir nuestros mejores trabajos, captar la atención y presentarnos como profesionales hábiles. No obstante, el hecho de crear un portfolio digital pierde el sentido si no está construido de una manera óptima.

Es un proceso que implica la selección cuidadosa de trabajos, la organización efectiva de contenido y la presentación profesional. Y no es una tarea fácil. La subjetividad entra en juego, y las valoraciones personales tienen mucho. De todos modos, existen muchos puntos de contacto para poder decidir si un portfolio tiene madera o no. Vamos a ver cuáles son estas claves. ¡Acompáñanos!
Es importante cuestionarnos quién va a leer este portfolio, es decir, a quién va dirigido y por qué. Define si lo estás haciendo para buscar trabajo, atraer nuevos clientes a tu agencia o presentarte a un concurso, por ejemplo. También te interesa saber si te diriges a empresas, clientes individuales u otras agencias del sector.
Oriol añade que tu portfolio creativo debe estar enfocado al puesto que se busca. Enseñar aquello que te define, pero que también sea coherente con el trabajo que se persigue. Como dice Francesco, es importante investigar primero a quién se quiere enviar.
Iñigo señala que el guion y la selección deben adaptarse a lo que crees que tu cliente necesita y quiere saber de ti. Para rematar, Francesco apunta que no es lo mismo mandarlo a alguien como el equipo de diseño del BBVA, o a Erretres o a Fuego Camina Conmigo.

El siguiente punto es la selección de proyectos a incluir. En lugar de saturar el portfolio con todos los proyectos posibles, selecciona aquellos que mejor reflejen tus metas y capacidades. Esto significa realizar una edición rigurosa y evitar la inclusión excesiva de proyectos irrelevantes. Hacer esto también te servirá para que la calidad supere la cantidad. Como dice Oriol, “no por ser más largo será mejor”.
También es importante que ofrezca variedad, y que permita evaluar tu conjunto de habilidades, potencial creativo y proyectos innovadores, tal como lo destaca Oriol. “Un portfolio es bueno cuando hay variedad de proyectos que permita juzgar los distintos conocimientos y potenciales, así como también los proyectos propios que arriesgan en la propuesta creativa y, sobre todo, conceptual.”
Además, añade: “Se valora que se presenten proyectos de identidad, desarrollo corporativo, ejemplos de proyectos de dirección de arte y uso tipográfico, proyectos digitales y los skills personales de cada persona.” Esto es especialmente útil cuando creas un portfolio personal en tu búsqueda de empleo.
Iñigo lo tiene claro. “Más allá de la calidad de un trabajo, un portfolio debe ser honesto, claro y diverso si es generalista, y acotado y estratégicamente seleccionado si es para un cliente concreto”. Francesco va por la misma línea. Para él, “debe contar las historias detrás de los proyectos, enseñar la esencia profesional de la persona o estudio que se está promoviendo”. Esto implica que cada pieza debe transmitir la esencia de tu trabajo y proceso creativo.

El orden de los proyectos es otro factor importante. Para Iñigo, deben estar ordenados bajo un criterio profesional y en función de los objetivos, y Oriol cree que es clave un portfolio bien claro, ordenado, con información de los proyectos y una presentación acurada de ellos.
Una forma de ordenar el contenido es seguir un hilo conductor general, que enlace todos tus proyectos y sea el conector de tu contenido. También se puede ordenar de una forma más heterogénea, sin demostrar mucha uniformidad pero sí más variedad. Las dos son opciones interesantes, pero lo cierto es que el orden también depende de lo que necesites y tus objetivos.
Como dice Iñigo, tu escaparate debe ser diverso y consistente si no estás especializado, aunque esta diversidad puede ser contraproducente para situaciones concretas. Para Francesco, lo ideal sería crear una narrativa general con algunas variaciones, para poder abordar la difusión de una manera amplia, a la vez que personalizada.
Vemos que la coherencia es muy importante. Fíjate unos objetivos antes de empezar. Es clave. Estos te marcarán el camino sobre qué contenido incluir y cómo ordenarlo. Coherencia y equilibrio.

Una vez tengas seleccionados los proyectos de tu portfolio, es el momento de decidir qué aspecto visual quieres que tenga. Esta es una parte importante del proceso, ya que como apunta Oriol, tiene que estar impecablemente bien diseñado.
A nivel de diseño, tiene que ir en la misma línea (o parecida) que los proyectos que has seleccionado. “Optar por un enfoque vanguardista y de estilo techno berlinés puede no ser adecuado si tu público objetivo es el equipo de diseño del grupo Prisa”, apunta Francesco. Además, “si hay un buen enfoque, la parte visual se apoya en eso”. Otra vez, coherencia.
Es vital recordar que los protagonistas son los proyectos. La finalidad de un documento así es agrupar proyectos para tener la posibilidad de consultarlos todos juntos. El diseño nunca se puede volver más importante que el propio contenido en sí. Iñigo lo resume muy bien: “hay que minimizar al máximo el diseño del portfolio para que los que hablen sean tus proyectos”.

Añade una parte de presentación personal, donde se introduzca el perfil profesional y tus skills. Esto es clave. Recomendamos incluir esta pequeña sección antes de los proyectos. De esta manera, la persona que consulte tu portfolio online ya está situada y sabe quién eres, cuál es tu experiencia o tus puntos fuertes.
Oriol defiende que esta sección debe contener dos grandes bloques: una presentación que incluya estudios y background profesional, y otra de perfil profesional donde se explican tus skills, intereses y perfil general.
Esto te ayudará a contextualizar tu trabajo y a que los visitantes y la gente interesada en tu perfil comprendan mejor tu propuesta de valor y el objetivo del portfolio desde el principio.

Explicar los proyectos, dar contexto y establecer los objetivos es otra de las claves. Según Oriol, deben estar bien documentados y explicados para valorar el propósito, objetivos e idea detrás de cada propuesta.
Detalla el propósito de cada proyecto, tus responsabilidades, las habilidades y tecnologías utilizadas, y los resultados logrados. Esto ayudará a comprender mejor tu contribución y logros a toda persona que revise tu perfil.
Otro tema es la extensión de estos a nivel de aplicaciones. Francesco opina que explicar los entresijos de un proyecto sirve para demostrar dos características. De un lado, “capacidad de síntesis” y del otro, “dar valor al proceso de hacer las cosas, más allá del resultado puramente estético”.
Iñigo, en cambio, cree que la contextualización y el nivel de aplicaciones varían en función de tus objetivos. “El portfolio general debe ser esencialmente visual y las explicaciones deben ser directas y poco técnicas. En uno personalizado, sí tiene sentido un desarrollo visual y textual más amplio de aquellos proyectos que sean relevantes para tus objetivos”.

Cómo presentar el portfolio es otra duda recurrente. Seguro que alguna vez te has planteado: qué es mejor, ¿web propia?, ¿Behance? Nuestros profesionales opinan, en general, que la mejor opción es presentarlo en una web propia. Tanto Iñigo como Oriol prefieren esta opción por encima de cualquier otra. “Siempre tiene más valor una web propia para también analizar skills de conocimiento web y digital”, comenta Oriol.
Para Francesco, en cambio, ambas opciones son buenas, ya que “cumplen con funciones distintas y permiten comunicarse de maneras distintas”. Aún así, también advierte: “en ambos casos es importante tener un plan de acción”. Antes de abrir una cuenta en Behance, es importante que uno mismo se plantee qué quiere conseguir con un perfil en una plataforma “donde millones de profesionales publican cada día”.

Pedir opinión a tus amigos del sector siempre es buena opción. Una mirada externa detecta esos pequeños detalles que has pasado por alto, y esto te ayudará a mejorar el resultado final. Las críticas constructivas siempre van bien para detectar dónde hemos fallado y en qué podemos mejorar.
Ajusta. Retoca. Mira otros ejemplos de portfolios profesionales. No tengas miedo a cambiar cosas. Modifica todo lo que sea necesario hasta tener uno que esté a la altura de tus expectativas y refleje lo mejor posible tu trabajo, tus objetivos, hacía quién va dirigido y quién eres tú como profesional.
Cómo dice Oriol, en cualquier proceso seleccionamos y filtramos siempre a través del portfolio. Si no pasa el filtro ya no ahondamos más. Nos fijamos en la presentación, en la selección de los proyectos, en su estilo de desarrollar las ideas y en cualquier detalle que nos permita conocer la personalidad y el potencial del profesional.

Una vez que tienes un portfolio bien pulido, ha llegado el momento de distribuirlo. Aquí puedes encontrarte con distintas situaciones. Si estás aplicando a un puesto de trabajo concreto, ya sabes a quién debes enviárselo. En cambio, si te interesa que otras personas sepan de ti y conozcan tu trabajo, la distribución es entonces una tarea un poco más complicada.
Como se dice, no importa cuán impresionante sea tu trabajo si nadie lo ve. Francesco recomienda crear un listado de entre 10 y 20 posibles contactos, para buscar situaciones donde podamos enseñar nuestro portfolio de una manera más directa y personalizada, sin enviar 100 emails impersonales.
¿Y si todavía no conozco a ningún profesional del sector? No te preocupes, traemos algunas alternativas para mover tu portfolio web. Compártelo en tus perfiles de redes sociales, especialmente en plataformas como LinkedIn, Instagram y Twitter, donde muchos profesionales buscan talento.
Aprovecha eventos de networking, conferencias y encuentros profesionales, colabora con otros profesionales, blogs o sitios web para que tu trabajo llegue a nuevas audiencias, y optimiza tu sitio web para los motores de búsqueda para que tu portfolio sea fácilmente encontrable en línea.

El seguimiento es la última clave. Una vez hayas distribuido tu portfolio no puedes olvidarte de él, si no habrás trabajado para nada. Puedes preguntar sobre la impresión que causó, si logró captar la atención, etc. Eso sí, cómo dice Francesco, es importante hacer un seguimiento, pero sin presionar. Esto puede causar rechazo en la otra persona.
Recuerda también hacer un seguimiento a largo plazo. Si alguien expresó interés en tu trabajo pero no hubo una oportunidad inmediata, envía un correo electrónico de seguimiento después de algunas semanas. Así mantienes viva la conexión, además de mostrar tu persistencia y profesionalismo.
En última instancia, el seguimiento no solo se trata de recopilar comentarios, también es una oportunidad para establecer relaciones duraderas. Agradece a las personas por su tiempo y opiniones, y mantén el contacto para futuras oportunidades de colaboración.

En internet se pueden encontrar infinidad de herramientas (tanto gratuitas como de pago) que te pueden ayudar a crear un portfolio. Hemos seleccionado diez de ellas para que las tengas en cuenta y ahorres tiempo de búsqueda.
Google Sites es una plataforma fácil de usar que se integra bien con otros servicios de Google y es completamente gratuita. Es ideal para usuarios que buscan una solución rápida y sencilla para un portfolio básico, aunque sus opciones de diseño son algo limitadas y ofrece menos personalización que otras plataformas.
Es excelente para diseñadores gráficos, artistas y fotógrafos. Esta plataforma cuenta con una comunidad de creativos, lo que facilita compartir tu trabajo y obtener feedback. Aunque proporciona menos control sobre el diseño y personalización del sitio, es ideal para profesionales creativos que desean una plataforma reconocida.
Destaca como una herramienta para portfolios UX, ofreciendo colaboración en tiempo real y la capacidad de crear prototipos interactivos. Sin embargo, puede resultar complejo para principiantes y está más orientado al diseño de interfaces. Es ideal para diseñadores que quieren mostrar sus prototipos y diseños interactivos.
Es ideal para recopilar y organizar notas, clips web y documentos, con sincronización en múltiples dispositivos. Aunque no está diseñado específicamente para portfolios y sus opciones de diseño son limitadas, es una excelente opción para profesionales que desean un texto y documentación, como escritores o investigadores.
WordPress es altamente personalizable y ofrece una gran cantidad de temas y plugins, además de ser SEO amigable. Sin embargo, requiere más tiempo para configurar y puede ser técnico para principiantes. Es ideal para cualquier persona que quiera un portfolio altamente personalizable con muchas funcionalidades.
Es una herramienta todo en uno para notas, bases de datos y páginas web, fácil de usar y flexible. Aunque tiene opciones de diseño algo limitadas y no es una plataforma de portfolios dedicada, es ideal para usuarios que buscan una solución versátil que combine contenido con gestión de proyectos y notas.
Ofrece un editor que es fácil de usar, con muchas plantillas personalizables. Sin embargo, es menos flexible en términos de migración a otras plataformas y puede ser caro. Es ideal para usuarios que buscan una plataforma fácil de usar con opciones de diseño atractivas para un portfolio como página web.
Permite agrupar múltiples enlaces en un solo lugar y es fácil de usar y personalizar. Aunque es más adecuado como complemento de redes sociales y limitado en cuanto a diseño de un portfolio completo, es ideal para usuarios que desean una forma sencilla de centralizar enlaces a sus trabajos y perfiles sociales.
Es excelente para publicaciones digitales, permitiendo crear revistas, catálogos y portfolios interactivos. Sin embargo, es menos adecuado para actualizaciones frecuentes y está más centrado en publicaciones estáticas. Es ideal para artistas, diseñadores y escritores y para el formato de revista o catálogo.
Las redes sociales ofrecen gran visibilidad y facilitan la promoción de tu trabajo, además de permitir interacción directa con la audiencia. Aunque su personalización es limitada, son ideales para creativos que desean ganar seguidores, como Instagram para fotógrafos y artistas visuales, y LinkedIn para profesionales de negocios.

Ahora ya sabes cómo hacer un portfolio (o pulir el que ya tienes) y conquistar el proyecto de tus sueños. Eso sí, no olvides que no solo se trata de impresionar a los demás, sino también de empoderarte a ti mismo al reconocer y celebrar tus logros. Mejóralo tanto… ¡hasta que te sientas orgulloso!
Muchas gracias a Iñigo, Franceso y Oriol por su tiempo y dedicación en el desarrollo de este artículo. Sin su colaboración, la publicación no hubiera sido lo mismo. Su punto de vista, su experiencia y su visión sobre el sector enriquecen el post y la visión de todo aquel que lo lea.
Descubre las claves para vender tus propuestas de branding, diseño gráfico y estrategia de marca en este curso online. Aprenderás a estructurar tus propuestas para que brillen, a contarlas con un storytelling que impacte y a llegar con más seguridad al momento decisivo. Desmárcate y sube de nivel.

Categorizado en:
Todo lo que no te han contado sobre branding y deberías saber: cursos que marcan la diferencia 🔝
Posts relacionados
Impulsado por la consultora de branding Comuniza.