Retiran el logo olímpico de Tokio 2020 tras diversas acusaciones de plagio

02/09/15
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Todos los logos olímpicos generan muchísima controversia, y las acusaciones de plagio son casi una tradición. El caso de Tokio 2020 no es diferente, pero sí que tiene un desenlace inesperado. El Comité Olímpico de Japón ha decidido desechar el logo de los Juegos Olímpicos y Paralímpicos de Tokio 2020 debido a las polémicas de plagio en las que se ha visto envuelto.  Y esto sí que no me lo esperaba.

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Primera polémica


La primera polémica la desencadenó el diseñador belga Olivier Debie, el pasado mes de Julio, cuando acusó al autor del logo de Tokio 2020 de copiar un diseño que él había creado para un teatro de Lieja, e incluso tomó acciones legales para impedir que el Comité Olímpico utilizase este diseño. Aquí puedes ver la publicación hecha desde el estudio de Debie en Facebook.

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Olivier Debie posa junto a los logos

El diseñador de Tokio 2020, Kenjiro Sano, se defendió de las acusaciones diciendo que nunca había estado en Bélgica y que nunca había visto ese logotipo, y el Comité Olímpico le apoyó. Parecía que todo estaba aclarado.

 

Segunda polémica


¿Qué ocurrió entonces? Pues que varios internautas desconfiados comenzaron a analizar todos los trabajos de Kenjiro Sano y se dieron cuenta de que su estudio había copiado un montón de diseños ajenos para crear una serie de bolsas promocionales para una marca de cervezas: Suntory Beer Ltd. A continuación puedes ver algunas de estas bolsas.

Volvieron a surgir acusaciones de plagio y, esta vez sí, Sano admitió que eran diseños copiados y pidió disculpas, aunque se intentó defender afirmando que habían sido sus empleados los que habían hecho tal cosa, sin su conocimiento.

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Bolsas promocionales acusadas de plagiar diseños ajenos

Y más y más polémicas


Aparte de estos casos, los internautas quisieron seguir buscando similitudes, y algunos las encontraron en este diseño del estudio español Hey Studio para solicitar donaciones para las víctimas del terremoto y tsunami de marzo de 2011.

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Diseño de Hey Studio para las víctimas del terremoto de 2011

Incluso se llegó a mostrar esta ridícula similitud entre un diseño de Kenjiro Sano para un zoológico y el logo del Museo Nacional de Costa Rica.

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¿Mejor un nuevo logo que un logo polémico?


Tras estas polémicas, el Comité se reunió de urgencia ayer por la noche y decidió desechar el diseño de Sano, pero ha remarcado (y esto es importante) que NO decidió desechar el emblema de Sano porque pensase que éste fuera culpable de ningún tipo de plagio. La verdadera razón de esta decisión es que creen que estas polémicas van a hacer que sea difícil “conseguir el apoyo y la empatía del público con el logo”.

El Comité ha dicho que lanzará inmediatamente otro concurso para obtener una nueva marca.

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Kenjiro Sano, autor del logo de Tokio 2020

Conclusión


La mayoría de acusaciones de plagio relacionadas con proyectos de marca son infundadas y oportunistas, e intentan perjudicar gratuitamente o bien sacar tajada de la polémica generada. Es por eso que intento mantenerme al margen de cualquier controversia de este tipo, evitando así amplificar estas voces cizañeras.
En este caso, visto el resultado, debo pronunciarme.

Para empezar, el diseño del teatro belga, se parece, sí, pero NO es un plagio. ¿Casualidad entonces? SÍ. En el diseño de marcas gráficas es fundamental entender que hacer diseños puramente originales es prácticamente imposible. Se trata de construir sellos icónicos, con los trazos mínimos, para conseguir memorabilidad y recuerdo, por lo tanto, es muy fácil que dos diseñadores de distintas partes del mundo lleguen a soluciones formales casi idénticas.

Esto fue lo que ocurrió con las marcas de Tokio y del Teatro de Lieja. Claramente, el diseñador Belga buscaba explotar esta coincidencia para darse a conocer, aprovechando el brutal tirón mediático que desencadenó su acusación. Bien jugado, claro, pero ruin. Hay casos como el del Museo de Costa Rica, tan absurdos, que se percibe una clara intención de perjudicar gratuitamente al acusado. Aún más ruin, y además, ignorante.

Si las bolsas promocionales de la marca de cervezas utilizan diseños ajenos, entonces sí estaríamos hablando de un posible plagio, y debería ser juzgado como tal, pero nada tiene que ver con el tema que nos ocupa aquí, por lo que no debería haber influido en la decisión del Comité.

En general me sorprende mucho la decisión del Comité. Muchas marcas han sobrevivido a más acusaciones, y más graves, y han salido indemnes. En cualquier caso, son sus recursos los que se malgastan organizando un nuevo concurso e implementando un nuevo diseño. A nosotros solo nos queda la pena de decir adiós a una marca a la que muchos ya habíamos cogido cariño.

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