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Overture será el nombre del nuevo Concorde; Boom el de la empresa que los hará posible. Así es su identidad de marca.

Imagen de mgarcia
16/01/19
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El 26 de noviembre de 2003 volaba por última vez el Concorde, el primer avión supersónico utilizado para vuelos comerciales. El que a día de hoy sigue considerándose un icono de la aviación había estado volando durante 27 años pero se vio obligado a detener su actividad debido a factores como su baja rentabilidad, así como a un grave accidente que tuvo lugar en el año 2000 y que mermó su confianza. Este año, los vuelos comerciales supersónicos pretenden despegar de nuevo, de la mano de Boom, una empresa aeronáutica con sede en Colorado. 

Con una velocidad de 2.300 kilómetros por hora, la empresa afirma que su proyecto será el avión civil más rápido jamás construido. Por ejemplo, un vuelo entre Londres y Nueva York durará 3 horas y 15 minutos frente a las siete horas actuales. Entre Sidney y Los Ángeles el vuelo durará 6 horas y 45 minutos frente a las actuales 15 horas.

Antes

Después

El objetivo de Boom no solo es hacer posibles los vuelos supersónicos, sino democratizarlos, de forma que puedan ser asequibles para la clase business.

Boom contó con la agencia Manual para mejorar su identidad de marca, contar la historia de su primer avión de pruebas, llamado XB-1, y refinar la narrrativa y la visión de lo que será su avión comercial supersónico.

Manual ha trabajado mano a mano con el equipo de Boom para definir un nombre y un posicionamiento estratégico para esta futura aerolínea comercial: Overture.  

El Overture tendrá una cabina de apenas la mitad del tamaño de Concorde: solo 55 asientos, en comparación con 100 del Concorde. Pero los aviones Boom de tres motores volarán más lejos, más económicamente y con menos ruido. Además, la empresa presume de que la cabina de este avión serán espaciosa, cómoda y estarán diseñadas para la privacidad y productividad de los viajeros.

Según Manual, “nuestro trabajo ha incluido arquitectura de marca, expresión visual en el avión, material corporativo, packaging, página web y material para eventos. La personalidad global de la marca es precisión técnica, simplicidad audaz y elegancia”.

Conclusiones

Más allá de lo inapropiado que creo que es que una empresa aeronáutica se llame Boom (se refiere al boom sónico, el ruido que se produce cuando un objeto supera la velocidad del sonido, pero al pueblo llano nos remite a explosiones normales y corrientes), creo que la identidad de este proyecto es muy interesante, para empezar porque refleja muy bien, desde lo visual, los valores de elegancia, simplicidad y precisión que quieren abanderar.

La nueva identidad tiene cosas muy potentes, como el símbolo, que desde su sencillez y abstracción nos recuerda a un ave expandiendo sus alas. También es muy atractivo el detalle de color amarillo que decora muchos de los puntos de contacto. Es sutil, pero le da carácter. En definitiva la identidad, con sus grandes masas de blanco y sus finos detalles es precisamente lo que quieren ser, elegante, simple y precisa. Una pena que no hayan aprovechado para cambiar el nombre tan desafortunado.

 

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