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Microsoft rediseña su marca y las marcas de sus productos

03/09/12
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La multinacional estadounidense dedicada al sector de la informática fundada en 1975 por Bill Gates y Paul Allen, ha decidido dar un importante paso y renovar la imagen de su marca corporativa.
La principal motivación de este cambio de imagen surge del proceso de renovación que atraviesa la compañía, la nueva era de Microsoft, como ellos lo llaman.  Esta etapa tiene que ver con el lanzamiento de nuevos productos como el Windows 8, Windows Phone 8, el nuevo Office o los servicios de Xbox.

Hace unas semanas, en este mismo blog, comentábamos el cambio de imagen de la marca Windows, el producto estrella de Microsoft (podéis leer este artículo aquí)

Esta renovación visual surge en consonancia con las nuevas líneas gráficas que venimos observando en los últimos productos de Microsoft, líneas que expresan simplicidad, colores planos y formas cuadradas.

El nuevo logo apuesta por la sencillez y añade un símbolo al logotipo compuesto por cuatro cuadrados de diferentes colores que representan la diversidad en su cartera de productos.

A continuación podemos ver el aspecto renovado de todas las marcas de Microsoft en esta nueva etapa.

La tipografía empleada para el logotipo es la Segoe, que es la que hasta ahora venía utilizando Microsoft en sus comunicaciones, así como en las últimas interfaces de aplicaciones y sistemas operativos.

Logo de Microsoft Stor, muy parecido al de la marca madre

La nueva marca de Microsoft deja de lado los degradados y apuesta por un diseño plano y muy versátil a la hora de aplicarse en diferentes medios así como en los diferentes productos con los que cuenta. Además, partiendo de los cuadrados del símbolo se ha creado todo un lenguaje visual donde los colores planos y las formas cuadradas son las protagonistas en la composición.

 

Scott Baker fue el encargado de diseñar el logo antecesor hace 25 años. Un logo tipográfico de estilo itálico y con una muesca entre la o y la s que curiosamente a muchos parecía recordar al personaje de videojuegos, Pac-Man.

Bajo este párrafo podemos ver la evolución de la marca y como han ido apostando cada vez más por el clásico “menos es mas”. Se trata de una evolución irregular, con diseños curiosos, sin prácticamente ningún rasgo común entre estas distintas versiones. El único elemento que el nuevo logo parece rescatar de este archivo histórico es la unión entre la F y la T, que vuelve hacer acto de presencia en el nuevo diseño.

Al introducir la ventana de cuatro colores en el nuevo logotipo, Microsoft lleva a cabo un movimiento arriesgado, y es que olvida completamente el pasado de su marca corporativa para construirse entorno a su producto estrella: Windows. ¿Es esto un movimiento inteligente? En gran parte sí, ya que el símbolo de la ventana de cuatro colores es, con diferencia, el elemento gráfico de Microsoft más reconocible por el público, debido a que es un símbolo histórico y universal, de gran popularidad, asociado inequívocamente a los ordenadores domésticos de las últimas décadas. Mucho menos reconocible ha sido el logo de Microsoft, que nunca hizo grandes esfuerzos por mostrarse como una marca madre consistente.

Nuevo aspecto de la interfaz de usuario

Otro movimiento inteligente de esta nueva etapa de Microsoft ha sido el de acabar con los aires corporativistas y pretenciosos de sus logotipos anteriores, que se caracterizaban por el uso de mayúsculas y tipografías gruesas y contundentes. Estos rasgos corresponden a una corriente muy común en décadas pasadas donde lo importante era reflejar sensación de poder, casi de dominación mundial. Hoy en día, sin embargo, las empresas apuestan por mostrar una imagen más amable y cercana y Microsoft parece haber entendido este concepto al presentar un logotipo colorido, en minúsculas y sin presencia de negro.

El nuevo logotipo no sorprende ni emociona, pero es correcto y sobretodo, encaja perfectamente con la línea visual que venía implementando Microsoft.

El aspecto más negativo de este rediseño, es la confusa arquitectura de marca, donde la ventana aparece no sólo en la marca corporativa, sino también en los logotipos de algunos productos como Windows o Microsoft Store. Este baile de ventanas genera confusión, eso es un hecho.

Otro problema que nos presenta su arquitectura de marca es que el logotipo de Microsoft es tan similar a los logotipos de sus productos que se diluye entre estos sin quedar claro qué marca es la que realmente sustenta a todas las demás.

Pero en definitiva, se agradece el interés por parte de Microsoft de intentar mejorar y unificar la estética de sus productos y su lenguaje visual, sobretodo porque este gigante informático nunca se caracterizó por su buen diseño. Todo lo contrario que su competidor Apple, cuyo éxito radicó en gran parte en aunar desde hace décadas diseño y funcionalidad. Hoy Microsoft da un paso importante, con el que espera quedarse atrás en una etapa donde el diseño en la tecnología parece estar más valorado que nunca.

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