Los premios Queen Elizabeth de la ingeniería estrenan una identidad creada por Landor

02/03/12
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En pié que llega la reina. Eso es lo primero que me vino a la mente cuando descubrí la última creación de la brillante agencia de branding Landor (www.landor.com), los premios de la ingeniería Queen Elizabeth.

Unos premios creados por The Royal Academy of Engineering, para reconocer aquellas obras de ingeniería del siglo XXI que están cambiando la forma de entender el mundo, que contribuyen a una mejor sociedad y que aportan un valor humano a la disciplina.
Un reconocimiento internacional que tiene como compensación 1 millón de Libras.
El mejor tributo a los esfuerzos de las mentes creativas de este siglo que ponen sus ideas y trabajos al servicio de la sociedad.

Esta nueva identidad nos llega desde Landor UK, y es un ejercicio brillante de branding, que une dos mundos con significados muy diferentes.
Lejos de crear una identidad ‘Royal’, que tribute a la reina, con coronas, laureles y elementos reales, se ha apostado por plasmar la esencia de los premios: La innovación en ingeniería y los beneficios sociales.

Dos mundo con significados contrapuestos pero que convergen de una forma magnífica en esta identidad.

Por un lado encontramos la ‘ingeniería’, un mundo frio, técnico, inexpresivo, áspero e impersonal, que se refleja mediante los tres bloques de hormigón representados en la identidad, dando volumen a la marca.

Por otro lado, tenemos el mundo del beneficio social, la humanización de la tecnología que hemos visto tantas veces. La sensibilidad, las emociones, las personas. Este imaginario se plasma sutilmente en los puntos de luz que se dejan ver entre los bloque de hormigón. La base de cualquier obra de ingeniería es mejorar la calidad de vida de nuestra sociedad, y precisamente esta es la base de esta identidad, el color cimentando los bloques.

 

La nueva identidad intenta reflejar el mundo y las emociones escondidas detrás de lo que parecen frías obras de ingeniería que están en contacto constante con nosotros, interactúan, dan color y vida a nuestros espacios, transformándolos en dinámicos.

Pero lo que realmente hace especial esta marca, es cuando la implementación se despliega y nos descubre un mundo lleno de color, de pasiones y de emociones, representadas mágicamente mediante poliedros cromáticos que invaden el espacio que les rodea.

Una simbiosis de la ingeniería, mediante líneas rectas y angulosas de los polígonos, y la explosión de las emociones mediante el color que refleja el beneficio último de la disciplina.

Una excelente identidad para una disciplina seria y compleja, que aporta tantas emociones a quienes nos rodean.

En resumen, una brillante forma de transmitir el mundo de inspiración de la marca, mediante la identidad visual. Y sobre todo un gran ejemplo de que dos mundos contrapuestos pueden unirse mediante el branding.
Una vez más, lecciones de branding por Mr.Landor.

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